Iris Iris

Álbumes

Tom Trago Tom TragoIris

7.4 / 10

Tom Trago  Iris RUSH HOUR

Si en “Voyage Direct” dejó claro que la música disco era una de sus drogas favoritas (juntamente con el techno y el house vintage, siempre cósmico), en “Iris” la conclusión es obvia: quiere expandir apetencias. Sus células piden nuevos estímulos. Bien por él. Tom Trago es un fino picapedrero, un esteta de aquí te pillo aquí te mato, uno de esos tipos que suplen las carencias de inspiración con pundonor y camiseta sudada. Y a menudo cuela. En el estudio deviene un productor eximio y consigue engarzar bordados electrónicos limpísimos, juguetones, plagados de minúsculos detalles que los puristas agradecerán. Partiendo de una base deep/disco, omnipresente en el tracklist, el holandés aplica a sus creaciones un brillo emocional muy pronunciado, amontonando capas atmosféricas de sintetizadores, melodías pop de poso negroide, guiños constantes a los años 80 y recursos propios del tech-house europeo más hedonista.

Lo mejor es que, aparte de firmar cortes de la vieja escuela como “What You Do” con Tyree Cooper –Chicago revitalizado– o “Suckers For Fools” –disco soul con laca y más maquillaje que Boy George–, Trago consigue elevar la catadura de su sonido, mojando los dedos del pie en distintos charcos. El synth-pop homoerótico de “So Cold” es tan ochentero que huele a gomina barata. En “Steepin Out”, con Romanthony, reviste una carcasa de deep house a la berlinesa con una abundante capa de RnB futurista. “Corrupt” es como la versión que habría hecho Prince de “Cream” en un universo paralelo donde Bootsy Winfrey fuera presidente y Oprah Collins una chacha. También recupera fósiles de IDM pretérito –magnífica “Watch Me”– y se atreve con la psicodelia digital – “Soon In A Cinema”–. Incluso sabe llegar al tuétano cuando quiere: con “Being With You” (sample vocal, sintes nostálgicos, baile lacrimógeno) alcanza cotas de calidad emocional tan altas que, si te la ponen a ciegas, juras por tu madre que es de Jürgen Paape.

“Iris” es un disco halagüeño. Confirma la cotización al alza de un productor que va partido a partido y cada vez se acerca más su explosión definitiva. Si los 15 tracks de este CD no son suficientes para reconocerle como objetivo a seguir con lupa, no hay duda de que allanarán el camino hacia su consagración. Porque Trago es un academicista del groove bailable que sabe navegar entre estilos y ampliar su acervo con mucho sentido común e irresistible sofisticación deep. Un sonido bailable, sinuoso y sexual que en estos días de primavera, escotes y shorts, sienta como un mojito bebido directamente del canalillo de Wonder Woman.

Óscar Broc

Tom Trago - Shutters

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar