Intimacy Remixed Intimacy Remixed

Álbumes

Bloc Party Bloc PartyIntimacy Remixed

5.4 / 10

Bloc Party  Intimacy Remixed

WICHITA / COOP

Nuestros queridos ingleses han intentado colarnos, bajo la cómplice mirada del NME, un sinfín de hypes cuya valía era más que discutible. El tiempo, sabio como él sólo, pone ciertamente a cada uno en su sitio. Kele Okereke y sus secuaces despertaron el interés de medio globo hace cuatro años gracias a aquel “Silent Alarm” (Wichita, 05) que, sin saber uno a ciencia cierta el porqué, caló hondo entre un público de lo más heterogéneo que vilmente acabó ninguneándolos con el paso de los meses convirtiéndolos en uno de los primeros y más escandalosos damnificados del indie-rock del siglo veintiuno. Después de las duras críticas que “Intimacy” (Wichita, 08) recibió, y siguiendo la estela del (también) fallido “A Weekend In The City” (07), hay que reconocer que Bloc Party saben codearse de un simpar elenco de compañeros dispuestos a dar rienda suelta a una reinterpretación libre y claramente efectiva de temas que, a priori, tenían poco jugo. Aunque con “Silent Alarm Remixed” (Wichita, 05) ya hicieron de las suyas para acrecentar las arcas, “Intimacy Remixed” resulta ser una compilación electrónica del todo ecléctica donde tienen cabida desde el french touch hasta el crunk de factura espacial.

Los estadounidenses Villains (después de reversionar a Hot Chip y a la renacida reina del playback Britney Spears) son los encargados de dar el pistoletazo de salida con su remix de “Ares” a base de tintes electro bastardos que bien podrían haber firmado los propio Justice en uno de esos días de inspiración con los que de vez en cuando nos sorprenden. A pesar de la etiqueta dub que los ingleses We Have Band tildan a “Halo” (del todo discutible), una de las mayores bazas la encontramos en la particular versión que los escoceses Mogwai ejecutan de “Biko”. Sonando mucho más evocadora y efectista que la original, sus punzantes beats resultan más trascendentales que la versión de “Plans” que se marcaron de uno de los temas de debut de los londinenses. Los enfants terribles del electro, Filthy Dukes, dejan entrever en “One Month Off” un futurible rompepistas a la altura de la reinterpretación de “Signs” que firma uno de los gurús del electrohouse global, el estadounidense (a pesar de que su apellido lo pone en tela de juicio) Armand Van Helden. Aunque aún no me he podido recuperar de la vagina dentata con la que nos ha deleitado en su explícito videoclip (donde la pobre protagonista, por si no tuviera bastante, encima le encasquetan una bola disco en el cerebelo para más inri), ciertamente se trata del remix más destacado en su conjunto junto a las reminiscencias crunk que Phaseone ejecuta de “Zephyrus”.

La ventisca powerpop que los experimentales No Age aportan a “Better Than Heaven” o el halo claustrofóbico de Banjo Or Freakout en “Ion Square” (el cual, misteriosamente, guarda ciertas similitudes con uno de sus propias temas, “Mr No”) complementan un abanico de lo más variopinto junto a la visión minimal-house que Gold Panda realiza de “Letter To My Son” o el aura, cuanto menos progresivo, del búlgaro Double D en el cierre que supone “Your Visits Are Getting Shorter”. ¿Realmente hubieran tenido el valor de firmar originalmente este álbum? Seguramente, nos hubieran dejado sin habla y gratamente sorprendidos. Sea como fuere, y a pesar de no ser una obra magna de las reversiones, “Intimacy Remixed” supera con creces a su original, lo cual no deja de ser algo preocupante cuanto menos para la banda. Para salir del bache en el que se han autoinstalado deberían perfilar urgentemente, sin duda, cuáles son sus intenciones de cara al futuro.

Sergio del Amo

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