Inni Inni

Álbumes

Sigur Rós Sigur RósInni

7.1 / 10

KRÚNK-EMI

Parece tan flagrante la ausencia de un disco en directo en la discografía de Sigur Rós como la idea de que una grabación en CD de alguna de sus actuaciones pueda recrear con mayor o menor fidelidad la experiencia emocional que se vive y se siente cuando los islandeses se suben a un escenario. Hay cosas que no es posible clonar ni replicar a posteriori, por explosiva, acertada y fiel que sea esta revisión, y un concierto de Sigur Rós es una de ellas. Podrás odiarlos o jurarles amor eterno, pero el recuerdo y la vivencia de cualquiera de sus shows es algo que nos llevaremos a la tumba con especial gratitud. De ahí la contrariedad de la situación ante la publicación de “Inni”, su primer disco en directo oficial: por un lado, viene a solucionar una laguna ya histórica en su carrera de la que una gran mayoría de grupos de su estatus y generación ya se habían ocupado pertinentemente; por el otro, uno ya sabe de antemano que, por logrado que sea, su función básica, la de traernos en su máxima expresión el directo de la formación a nuestro iPod, nuestro laptop o nuestro equipo de alta fidelidad, nunca será plena ni completa.

Grabado íntegramente en Londres durante la gira de presentación de su último disco en estudio, “Með Suð Í Eyrum Við Spilum Endalaust”, “Inni” es un magnífico álbum en directo, eso de entrada. No solo captura con mucha fiabilidad la esencia de Sigur Rós encima del escenario, y concretamente la esencia de ese último tour en que el grupo alcanzó la definitiva madurez de su puesta en escena y la traducción en vivo de sus mejores canciones, sino que además consigue uno de los principales objetivos de este formato cada vez más en desuso: que las versiones recogidas en la actuación puedan llegar a mejorar las originales. Sucede en unas cuantas ocasiones: “Við Spilum Endalaust “, “Festival”, “All Allright” o, como es habitual, en “Popplagid”, que siempre cierra el setlist con una explosión de feedback y baterías dislocadas y aquí no podía ser una excepción. No se le puede reprochar nada al producto en sí, ni en términos de sonido ni tampoco en relación al repertorio elegido para dar testimonio de su directo: más o menos encontramos todos los himnos que se supone que debemos encontrar, sin excepciones y con predominio lógico de su etapa más reciente, la que configuran “Takk…” y “Með Suð Í Eyrum Við Spilum Endalaust”. Ni tampoco hay queja sobre el bonus track que incluye el doble CD, la canción nueva “Lúppulagið”, un estilizado apunte en clave de ambient-pop que parece beber del proyecto Riceboy Sleeps, ni sobre el DVD adicional con una selección de los mejores momentos de la velada.

Pero incluso con todos estos argumentos, “Inni” no puede hacer frente a la idea de frialdad y distancia que impone cualquier disco en directo, pero especialmente si se trata de una banda tan singular y volcada en sus conciertos como la islandesa. Este álbum nunca será alternativa ni substitutivo para el que ya esté curtido en alguna de las batallas del grupo y tan solo aspire a revivir esa hora y media de rock incomparable. Y si por desgracia aún eres de los que no ha experimentado en primera persona uno de sus shows, un problema que hay que solucionar cuanto antes, esto vendría a ser como comer sushi en cualquiera de los numerosos ex restaurantes chinos que un buen día decidieron cambiar el arroz tres delicias por los nigiris de atún.

David Broc

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