Inception (Music From The Motion Picture) Inception (Music From The Motion Picture)

Álbumes

Hans Zimmer Hans ZimmerInception (Music From The Motion Picture)

8.8 / 10

Inception (Music From The Motion Picture) Hans Zimmer REPRISE-WARNER BROS

Hans Zimmer está en racha. En los últimos dos años ha firmado un mínimo de cuatro bandas sonoras excelentes: “The Dark Knight”, “Sherlock Holmes”, “The Pacific” y ahora “Inception”. También entraría en liza la magnífica “Angels & Demons”, si bien parece un ejercicio menor dentro de esta selección. Pero el dato a tener en cuenta no es tanto el grado de inspiración y los resultados obtenidos en estos cuatro títulos, sino la manera en cómo el compositor ha ido plasmando una evolución creativa asombrosa en un espacio relativamente corto de tiempo. Si teníamos la imagen, porque él mismo había incitado a ello en la década pasada, de un Zimmer rendido a la épica fácil y los encargos crematísticos sin historia, de “Gladiator” a “The Last Samurai”, pasando por “Pirates Of The Caribbean”, todas ellas obras de impacto rápido y partituras para todos los públicos, en sus últimas producciones el alemán se ha desentendido de sus tics más comerciales y de su tendencia al populismo bandasonorista para entrar en una espiral creativa amarga, oscura, sombría, compleja y sorprendente que tiene en “Inception” su punto álgido, rotundo broche de oro a este fulgor compositivo.

Queda claro escuchando la banda sonora que la asociación con Christopher Nolan ha sido clave en esta evolución. “The Dark Knight” ya marcó la pauta a seguir, con el empleo de orquestación claustrofóbica, melodías a ritmo de thriller, recursos del dark ambient y pautas poco transitadas en el cine comercial contemporáneo. Pero aquí se produce una mejora considerable con respecto a su anterior trabajo con el cineasta. También ayuda, claro, el hecho de que “Inception” es la mejor película que este crítico ha podido ver en los dos o tres últimos años, quién sabe si el ejercicio visual, emocional y narrativo más rompedor, moderno y fascinante que se ha proyectado en un cine recientemente. Material de inspiración de primer nivel para Zimmer, que con los recursos y el derroche imaginativo del filme se ha sentido capacitado y habilitado para explorar a sus anchas su propio discurso sonoro, sin limitaciones ni presiones comerciales de ningún tipo, y ha seguido indagando en su faceta más turbulenta y angustiosa.

El arranque del disco es la mejor demostración posible de que cuando Zimmer se alía con Nolan no hay clasicismo ni convencionalismos que valgan. “Half Remembered Dream” y “We Built Our Own World”, ninguna por encima de los dos minutos, apelan a conceptos de ambient negro y dialéctica ruidista antes de dar paso a uno de los momentos del recorrido y del año: “Dream Is Collapsing”, con una melodía de guitarra obsesiva y obsesionante y un estallido orquestal que aglutina más intensidad, estómago y fuerza que muchos discos de black metal actuales. Es una banda sonora que en ningún momento pierde el tempo ni el ritmo, que no baja los brazos, que te mantiene alerta y enganchado independientemente de las imágenes a las que acompaña. “Radical Notion”, siguiente episodio en el tracklist, propone hasta tres variaciones distintas de una misma idea en una sola canción, con un dominio abrumador del ritmo y el crescendo. “Old Souls” aporta cinco minutos de ambient ensoñador y acaba recuperando el leit motiv de thriller en dos minutos finales apoteósicos. En cambio, “528491” es uno de los instantes más zimmerianos de todo el álbum, probablemente el capítulo más emotivo y contagioso, un crescendo orquestal de un loop melódico que sube y sube y te deja roto.

El compositor explora y jugueta sin respiro. “Mombassa” (ubicada estratégicamente en tu iPod en un viaje en metro hacia el trabajo te puede convertir en un Jason Bourne doméstico) tiene incluso momentos cercanos al trance, solo le falta el bombo a piñón fijo. Es música de thriller, pero con un punch, un dramatismo y una emoción fuera de lo común. La utilización de punteados de guitarra a modo de ejes argumentales melódicos de las canciones es otro golpe de efecto de Zimmer, como se aprecia en “One Simple Idea”, rematada por todo lo alto con otro brillantísimo juego de arreglos de cuerda e instrumentos de viento. “Dream Within A Dream” recupera el motivo central de “Dream Is Collapsing”, pero con una base rítmica más rotunda, en algunos paisajes incluso recuerda al “Moon” de Clint Mansell. “Waiting For A Train”, casi diez minutos de ambient melancólico, y “Paradox” dejan paso a “Time”, tema de despedida y otro de los highlights emocionales del álbum, estremecedora conclusión para un viaje sin parangón en la cosecha de bandas sonoras de 2010. Película y banda sonora del año, al unísono. Y no hace falta ni esperar a diciembre: a estas dos no podrá plantarles cara ni Dios. David BrocHans Zimmer - Dream Is Collapsing - Inception Hans Zimmer - Old Soul - Inception

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar