Immolate Yourself Immolate Yourself

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Telefon Tel Aviv Telefon Tel AvivImmolate Yourself

7.9 / 10

Telefon Tel Aviv  Immolate Yourself

BPITCH CONTROL

Resulta imposible sustraerse al fatal destino de Charlie Cooper a la hora de juzgar este pequeño gran disco, un álbum que amenazó con llamarse “Everything Was Beautiful and Nothing Hurt” para acabar luciendo el tristemente ¿premonitorio? título de “Immolate Yourself”. Cuesta pasearse entre las polvaredas sintéticas que levantan estas canciones sin cruzarse con su espectro alado, no sentir su presencia incorpórea reinando sobre las nebulosas que a menudo desdibujan los trazos de este disco brumoso, de emocionalidad borrosa y dinámicas libres e imprecisas.

Apena pensar que lo que podría haber sido un nuevo punto de partida en la carrera de Telefon Tel Aviv ha acabado convertido en su adiós definitivo. Lo que podría haberse disfrutado como una invitación al más gozoso abandono, al flotar calmo sobre la mar de la vida chicha empapados en litros de serotonina, ha acabado teñido de ocaso, enturbiado por ese humor terroso y húmedo que solemos confundir con la melancolía.

Ha pasado un lustro, y aquí no queda ni rastro del sofisticado y dulzón laptop-soul tocado de lazos orquestales que definió los contornos del sugerente “Map Of What Is Effortless” (Hefty, 04). La atención por el micro-detalle, las programaciones preciosistas de antaño, han dejado paso al grano de lo analógico, a unos trazos más espontáneos y gruesos, a unos ritmos infinitamente más básicos y secos que parecen querer sacudirse de encima un anhelo persistente, la sensación de eterna frustración que parece habitar en el fondo de la mayoría de unos temas que no se asustan de acercarse a los dominios del pop sintético.

Las texturas se difuminan, se extienden por el plano horizontal del campo estéreo y flotan como gasas de luz en gemas de electro-pop brumoso y crepuscular como “Birds”, una canción inmensa que envuelve su esqueleto rítmico en fulgores sintéticos y brisas vocales de destilación cuasi-shoegazer. “Your Mouth” es puro anhelo, a medio camino entre el Apparat de “Arcadia” y lo que saldría de poner a los Seefeel de Succour a remezclar con la sola ayuda de una caja de ritmos electrosa y un par de gramos de ketamina a los The Cure de “Apart”. “Helen Of Troy” se muestra más directa, retozona y ochentera, recordando a Kraftwerk por la vía de nuestros Ciëlo más que a ninguna banda anglosajona. “ Mostly Traslucent” es una balsa de ondas resonantes y ecos que te deslizan sobre un mar irradiante de arpegios sintéticos. Más uptempo y saturada, “Stay Away From Being Made” podría pasar por un tema de Junior Boys producido por el tándem Apparat- M83, mientras “You Are The Worst Thing In The World” seduce sin remedio desde su cercanía al synth-pop más frío y (nuevo) romántico de los ochenta.

Cierto es que el disco resulta a menudo disperso, algo desmayado y dubitativo, pero nunca antes Telefon Tel Aviv habían sido capaces de sonar tan humanos y emotivos. Tóxicos en su mezcla de contenida euforia vitalista y adictiva melancolía.

Luis M. Rguez

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