Hyperdub vs. 3024. Exclusive Mix For Japan Hyperdub vs. 3024. Exclusive Mix For Japan

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Kode9 Kode9Hyperdub vs. 3024. Exclusive Mix For Japan

7.8 / 10

Hay cosas en Japón que cuesta verlas en otro sitio –y no hablamos de la resplandeciente limpieza de las calles, la pulcra educación de la gente o los makis de erizo del diámetro de una pelota de tenis–. Hablamos, por ejemplo, de ciertas giras o sesiones puntuales de DJ que en Europa o Estados Unidos, a pesar de su mayor adecuación geográfica, se dan menos, o mejor dicho, se dan sin la pompa y la parafernalia con la que sólo los japoneses saben anunciar y promocionar de modo que no hablemos de simples fiestas, sino de acontecimientos casi históricos. Hace unos meses se enfrentaron en Tokio, en un duelo a los platos al más puro estilo block party, Pete Rock y DJ Premier –tú, como yo, seguramente estabas consumiendo tu triste vida en otro rincón de mundo–, y a finales de julio Kode9 y Martyn se embarcaron en una mini-gira por oriente –el día 23 en el club Air de Tokio, el 24 en el Triangle de Osaka– para la cual han concebido este mix-CD, licenciado por Beat Records, que es mitad objeto promocional, mitad objeto de deseo (si te lo compras en Tower Records, además, te regalan un llavero).

Como en un ring de boxeo, en una de las esquinas del cuadrilátero está Martyn, en representación del sello 3024; en la otra, el más veterano Kode9, defendiendo los colores de Hyperdub y su cinturón de peso pesado y campeón de la escena del bass arriesgado. En total, 25 cortes mezclados con precisión de cirujano cardiovascular que están entre el autobombo lógico en estos casos –no sale nada que no haya sido editado por las respectivas discográficas, o producido o remezclado por los dos artistas que firman– y la exhibición condensada de un tipo de sonido que ayudó, hace un par de temporadas y todavía hoy, a abrir las ventanas del dubstep a nuevos públicos, nuevos sonidos y otros retos. No hay mucho misterio, tampoco hay avances suculentos de nuevo material ni rarezas: la rareza es el disco en sí, diseñado con la sequedad hipnótica de gris y negro de la mayoría de lanzamientos de Hyperdub, y nutritivo en los musical, bien cosido, sin un solo segundo desechable por mucho que la mayoría de los temas –de “South London Boroughs” ( Burial) a “Natty” ( DVA) o “Go Killum” ( Illum Sphere)– sean de sobras conocidos por la parroquia. Sí despierta un viejo recuerdo un artefacto así: cuando, en los albores del CD y la era rave, se intentaba trasladar la experiencia de la mixtape al formato digital, encajando dos mini-sesiones en un solo disco (al estilo de lo que publicaban en Mixmag). “Hyperdub vs. 3024” es eso: treinta minutos para uno, treinta más para el otro –con las reglamentarias propinas– y miel para los oídos. De las dos partes, la de Kode9 es la que menos descubre (hay que irse a escuchar su último “DJ Kicks” para eso), básicamente porque el sonido último de Hyperdub, completamente amorfo dentro de la ya de por sí amorfa escena post-dubstep, lleva más tiempo madurado y distribuido entre los fans: tiene el funkstep como punto de partida, también con el “2 Far Gone” (Kode9) y “Phat Si” ( Cooly G) en el primer tramo, y avanza hacia los intrincados juegos con el pop, el chiptune, el ragga, el techno y el grime en aportaciones de Dong (Quarta330 & LV Remix), Kyle Hall, The Bug, Terror Danjah o Ikonika: toda la familia condensada en un paseo que poco a poco se va haciendo espeluznante y retorcido hasta culminar en Zomby ( “1 Up”) y las canciones de cuna sintéticas para androides ninfómanas de Darkstar ( “Need You”).

Antes de eso pincha Martyn, que enfoca su parte priorizando primero la textura sobre el ritmo, anegando los breaks en oleadas de ambient con suspense y épica, y poco a poco llevando el viaje hasta una cúspide de temblor. Concluye con la mencionada “Go Killum” de Illum Sphere, intersección indefinida entre el hip hop instrumental, el dubstep transparente y el techno de Detroit, y antes de eso con el future garage del “U’ve Been Hurting” de Deadboy, y más atrás empalma conexiones entre el dub hipnótico y los ritmos palpitantes sobre los que flotan voces, suspiros, acordes certeros, cosas. De la mezcla del holandés hay que quedarse sobre todo con la facilidad que tiene para unir estilos como hermanos siameses –sin tomarse la molestia de separarlos– y cómo ha sabido llevar su estética hasta otra gente que ha acabado mimetizándose en el sonido característico de 3024. Hay dos momentos clave: la reciente remezcla que le ha endosado a Tiga “Gentle Giant (Martyn’s Heaven Mix)”, una de los más perfectos encuentros entre dubstep y ambient (emostep, por tanto)– y la no tan reciente remezcla que le cinceló Ben Klock a su colaboración con The Spaceape, “In This Insanity”, llegando más hacia el centro de Jamaica de lo que jamás llegaron Rhythm & Sound. En definitiva: este disco no sólo es raro por ser edición japonesa, sino que es una locura por ser una selección a la que es imposible toserle. Y mejor que la música aún, el llavero.

Zomby - 1 up Darkstar - Need You

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