House Of Baasa House Of Baasa

Álbumes

Zambri ZambriHouse Of Baasa

6.7 / 10

Los orígenes musicales de Zambri se remontan a muchos años atrás. Ellas son las hermanas Cristi Jo y Jessica Zambri, llevan haciendo música desde que compartían habitación de pequeñas y el año pasado publicaron su EP de debut, “Glossolalia”, bajo el amparo del modernísimo sello brooklynita Kanine Records, casa de gente como Surfer Blood, Chairlift o Grizzly Bear, entre muchos otros. Ese año también hicieron alguna que otra remezcla, como la de “The Suburbs” para Arcade Fire. Todo ello sirvió para que se postulasen como las nuevas impulsoras del pop sintético de cariz oscuro. Llega la hora de la verdad con su estreno en largo, “House Of Baasa”, de nuevo en la discográfica neoyorquina, que sirve para comprobar si las chicas caen del lado de maestros modernos como Salem o las olvidaremos en dos telediarios. Los temas que aquí se incluyen fueron grabados y producidos en distintas ubicaciones de Nueva York como Chinatown y The Village durante casi un año. Como una suerte de guiño a sus orígenes domésticos, utilizaron viejas grabaciones demo sacadas de cintas de casete y se pusieron a manipular sus voces a destajo para así capturar el aura de esas canciones que compusieron de pequeñas. Con el material que sacaron de esas sesiones, se aproximaron a Chris Coady, entre otros, quien se encargó de la coproducción de algunos de los cortes.

A las hermanas parece gustarles el juego de los contrastes. “All You Maybes” comienza como una nana infernal en la que despliegan sus bellas voces (aunque a veces parecen distantes, casi desganadas). Antes de sumergirte en un mundo de pesadillas te despiertan unos sintetizadores tan punzantes como una navaja suiza, que demuestran que no han querido desprenderse aquí de los momentos más ruidosos de su EP de debut. Inmediatamente después llega “ICBYS”, el hit indiscutible, puro synth-pop de aroma 80s e inspiración gótica. Parece claro que toman como inspiración el sonido de The Knife, aunque también recuerda a los momentos más movidos de Austra (aunque les falta el vozarrón de Stelmanis para estar a la altura). El tríptico bailable se cierra con “Carry”, en el que presta su voz en los coros Jon Philpot de Bear In Heaven.

Las pulsaciones se rebajan con “Hundred Hearts”, que a ratos parece una versión de “Take My Breath Away” de Berlin. Se trata de un sugerente medio tiempo noctámbulo que evoca los años dorados de las power ballads ochenteras sin perder un ápice de su identidad neoyorquina. También pueden ponerse dulzonas cuando quieren. El coro de “Straws” es puro azúcar (muy en la onda de Alison Krauss), pero entra en contraste con unos coros fúnebres. Como si quisiesen dividir “House Of Baasa” en distintas secciones, la canción que completa el segundo trío, “Places”, aporta uno de los mejores momentos melódicos del álbum, con una percusión muy “Idioteque”.

“House Of Baasa” tropieza un poco en su tramo final. En “My Could Have True” ofrecen el mismo discurso que en las anteriores seis canciones pero con peores resultados, mientras que “From An Angle” sólo se salva por el acertado uso de sonidos encontrados y grabaciones de campo. El disco coge un balón de oxígeno en sus dos últimas canciones, gracias a la intensidad emocional de “From The Starts” y, especialmente, con la locura tribal de You’ll Never Beat Dogs”, en la que se nota la mano de Noel Heroux de Hooray For Earth. Las hermanas no son la punta de lanza del nuevo pop sintético oscuro, pero ofrecen varios momentos que merecen ser reivindicados.

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