Honoris Causa Honoris Causa

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Soulkast SoulkastHonoris Causa

8 / 10

Soulkast  Honoris Causa MUSICAST-ALARIANA

Habitualmente en esta casa pasamos por alto las novedades procedentes de la escena hip hop francesa. No es caprichoso ni forzado, varias razones nos motivan. Primero, la barrera idiomática, pues de la misma forma que el inglés parece ya una lengua de uso y comprensión internacional, con el francés parece más difícil encontrar tanto consenso y eso limita su radio de acción y penetración en el tejido social. Segundo, por la crisis galopante que vive y padece el género más allá de los Pirineos desde hace ya unos años, donde arrastra numerosos problemas de identidad y creatividad que le alejan de aquella época de bonanza y resplandor que se vivió en los 90. Como seguidor y comprador compulsivo de hip hop galo, un servidor es el primero en reconocer que escasean las obras relevantes en las últimas cosechas, de ahí su pérdida de presencia y peso específico en las preferencias del consumidor europeo.

Pero estos días ha visto la luz uno de esos discos que justifican por sí mismos tantos meses de sequía y frustración y que nos obligan, gustosamente, a romper esta política editorial. “Honoris Causa”, debut del rapper parisino Soulkast tras la disolución de Da Hypnotik, tiene el don de revertir una tendencia dañina del género en el país vecino en los últimos tiempos –la de despilfarrar grandes presupuestos en videoclips fastuosos, cameos sin sustancia y mucho tirón comercial y réplicas impersonales de los hits de moda en Estados Unidos– y aprovechar al máximo sus posibilidades. Fiel amante y admirador del hip hop de los 90, Soulkast decidió viajar a Nueva York para volver de la capital del mundo con un álbum cargado de referencias, homenajes y guiños neoyorquinos que devolviera esplendor, emoción, autenticidad y clasicismo a una escena gobernada por el sonido sintético y la falta de valores. DJ Premier, que firma una de sus mejores producciones en años, la apabullante “Premiere Salve”, Ghostface Killah, Talib Kweli, MOP, Das EFX, Bone-Thugs-N- Harmony o los brutos Onyx componen un espectacular entourage de estudio que pondrá los dientes largos a todos los rappers europeos y que eleva el listón de las colaboraciones foráneas.

En este sentido, “Honoris Causa” podría interpretarse como un álbum de proyección internacionalista que mira embobado a los MCs y productores americanos invitados, con más pleitesía, admiración y entrega que con espíritu competitivo y profesionalidad artística, pero la verdad es que es más acertado contemplarlo como un tributo profundo, serio y melancólico al hip hop clásico, de inevitable esencia noventera, cuya misión no es otra que remover las entrañas de aquellos que han dejado al otrora grande, inspirador y expansivo rap francés por los suelos, a la altura del betún. Y la presencia también de IAM, Kery James y Medine, dos tótems y una apuesta de presente, ayudan a enfocarlo más hacia esta dirección, dejando claro que la escena local tiene donde aferrarse para salir adelante. Toque de atención por la vía de la nostalgia, agitador de conciencias por donde más duele, ni más ni menos que un discazo incontestable con resonancias e impacto fuera de sus fronteras, aldabonazo furibundo y explosivo, este es un álbum hecho a la vieja usanza y con los valores de entonces: diez canciones, todo rocas, sin excedentes, producciones de gran consistencia y rotundidad y rimas con espíritu y alma. Difícilmente se publicará algo mejor en Europa a lo largo de este 2011.

David Broc

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