History From Below History From Below

Álbumes

Delta Spirit Delta SpiritHistory From Below

7.1 / 10

Delta Spirit, History From Below ROUNDER RECORDS

Debutar con un álbum grabado en una cabaña, en algún lugar, lejos, en las montañas de San Diego (esculpido, nota a nota, con tus propias manos), sin pensar en si, después de todo, habría alguien dispuesto a escucharte, tiene, cuanto menos, mérito. Eso ocurrió con el primer disparo de Delta Spirit, “Ode To Sunshine” (sí, el título es tan evocador como su andamiaje, poco más de cuarenta minutos de alt-country de sonrisa montesa y barba de cuatro días), editado en 2007 (por su cuenta y riesgo) y recuperado un año después por Rounder Records, el sello que dio a Matthew Vasquez y los suyos el espaldarazo definitivo y los colocó en las trincheras del folk pop greñudo y, en su caso, de lo más vital (no, no son Herman Düne, pero el gusto por la percusión sincopada, algo del todo comprensible teniendo en cuenta que cuatro de los cinco componentes de la misma han sido en algún momento baterías, dota a sus temas de una energía especial y, sí, positiva, y si basta una escucha a “White Table” para convencerse).

Dos años después de aquello, llega este “History From Below”, álbum que amplía horizontes y consolida todo lo que “Ode To Sunshine” dibujó: la lejana americana, a ratos, un simulacro ambiental, o la versión amable de Castanets, como ocurre en “Randsom Man”; el efectismo desastrado de voz rota y amable y, por qué no, seductora, a su manera, del arranque, “911”, y el gospel de capilla de madera en mitad del desierto (atentos a los coros de “Golden State”). Canciones que parecen pequeñas pero se hacen enormes junto a la carretera (sí, se oyen los coches que pasan de largo en “Scarecrow”) o que, simplemente, son enormes (los más de ocho minutos de relato contenido y espíritu agridulce del cierre, “Ballad of Vitality”). Sí, “History From Below” es más grande que su antecesor (aunque la banda ha pasado de quinteto a cuarteto), y sí, la sombra de Violent Femmes y de los Waterboys es todavía alargada, pero está claro que Vasquez y sus chicos tienen cada vez más claro hacia donde se dirige su pequeño homenaje al tío de Jon Jameson (fundador, junto a Brandon Young, de la banda; a Vasquez lo reclutarían más tarde), que fue controlador aéreo en Birmingham (Alabama), y dirigió una compañía llamada Delta Spirit.

Sí, puede que la etiqueta de americana-soul les quede todavía un poco demasiado grande, pero están en camino hacia algo que, definitivamente, mezcla soul, gospel y americana de raíz rockera, aunque sin olvidar la atmósfera (volvemos a Castanets, versión fácilmente digerible). Las letras siguen persiguiendo a chicas pero también siguen sentándose en las últimas filas de la parroquia cada domingo de misa. En definitiva, un paso en firme hacia algún otro lugar, polvoriento, eso seguro, tanto como las montañas de San Diego.

Laura Fernández

* Escucha y compra aquí

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar