Heavy Rocks / Attention Please Heavy Rocks / Attention Please

Álbumes

Boris BorisHeavy Rocks / Attention Please

7 / 10

Boris  Heavy Rocks / Attention Please SARGENT HOUSE

Siempre que escucho que una banda está a punto de editar un doble álbum se me disparan todas las alarmas. Algo huele podridamente mal cuando sucede esto, como una nube de gas hubiera sido despedida desde el culo de un emperador demasiado autoindulgente. Normalmente, tenemos la sospecha de que los artistas de marras intentan disfrazar con ese diluvio de material su escasez de inspiración, o quizá algo peor: meterse en un estrategia para ganar dinero fácil. En el peor de los casos, indica siempre una enorme carencia de control de calidad.

Antes de que la gente empiece a acordarse de “London Calling” o “Electric Ladyland”, que conste que aquí estamos hablando de CDs. El vinilo es otra cosa, como mucho puede capturar unos 25 minutos por cara, lo que no deja de ser un minutaje roñoso (de todos modos, todos los dobles vinilos clásicos tienen su relleno; de verdad, ¿necesitamos que “Lover's Rock” venga a mancillar la obra de The Clash?). El CD puede almacenar mucho más, se va hasta los 80 minutos, un límite que ningún álbum debería superar para evitarnos que se puedan repetir discos tan hinchados como “Stadium Arcadium” o “The Raven”, de Lou Reed.

Boris han intentado torear la cuestión editando dos discos diferentes pero de manera simultánea, en vez de hacerlo directamente doble. Esto probablemente irrite a muchos fans y deje la puerta abierta para que muchos acusen a la banda de querer levantar la cartera del personal, pero la diferencia entre ambos discos nos viene a decir que no habría tenido ningún sentido meter con calzador los dos trabajos en el mismo paquete. Al final la treta va a ser beneficiosa para todas las partes, ya que sólo uno de estos álbumes vale de verdad la pena.

Y no, no es “Heavy Rocks”. Para añadir más confusión, comparte el título y el diseño de la portada con el álbum de 2002, el del fondo naranja cubierto de una capa púrpura. Musicalmente, nos encontramos también muchos parecidos, como si fuera un hermano pequeño intentando alcanzar de manera desesperada el nivel del mayor. Hay abundancia de riffs pensados y pulsaciones metálicas, pero todo suena como liviano en comparación con el rugido feroz de su predecesor. “Galaxians” golpea con la constancia de un adicto a correr en domingo, y aunque “Missing Pieces” y “Aileron” tienen sus momentos, apenas hay cosas en ellos para justificar que ambos temas se alarguen por encima de los diez minutos. Hay algunos puntos a favor, como los dos primeros cortes, que son como recibir una paliza a gusto, pero a menudo dan bandazos hacia lo demasiado ferviente o lo inconsecuente, dejando abierta la puerta para todas aquellas acusaciones de dejadez en el control de calidad.

Por el contrario, “Attention Please” justifica completamente su edición por separado. Es, de lejos, lo más amable que hayan hecho Boris jamás, tanto que corre el riesgo de molestar a los fans con su exceso de rasgos apacibles de la misma manera en que “Heavy Rocks” lo hace parodiándolos. Es, en esencia, un disco indie, si bien es cierto que busca un enfoque ambicioso en el que se intenta resumir un total de 20 años del rock alternativo en tan solo diez temas. Sonic Youth, Mazzy Star e Indian Jewelry aparecen evocados aquí y allá, gracias al sorprendente giro de la guitarrista Wata, que pasa a ser la vocalista principal. Su voz añade un dulce y extraño contraste en comparación con ejercicios perezosos y texturados como “Tokyo Wonder Land”, y eso a pesar de que su manera de cantar está asistida por la producción de una manera muy obvia, tanto que se corre el riesgo de regresar de golpe a la realidad cuando ya te estabas sumergiendo a fondo en el sonido. Por suerte, este problema no se encuentra en el ambientalismo industrial de “See You Next Week” o la shoegazesca “Spoon”, en la que se demuestra que Boris pueden hace música ensoñadora sea cual sea el tempo o el volumen del sonido. Mientras tanto, “Hope” es como una versión virulenta de Blonde Redhead con guitarras extra-crujientes.

En esencia, éste es el nuevo álbum, ya que ofrece algo nuevo que no habíamos escuchado en Boris, al menos en un disco al completo, mientras que el álbum de acompañamiento no deja de ser una reelaboración de técnicas del pasado. Así que, después de 20 años de experimentación sin descanso, Boris se han encontrado en una bifurcación y han decidido señalizarla con estos dos discos. “Attention Please” indica el camino hacia un futuro melífluo, mientras que “Heavy Rocks” conduce a una ruta menos pintoresca de vuelta a los orígenes sangrantes y ruidosos de la banda. El hecho de que hayan sentido la necesidad de editar los dos discos a la vez sugiere, quizá, una total indecisión acerca de qué ruta tomar –lo mismo que “New Album”, un reciente disco sólo en vinilo y para Japón que incluye versiones alternativas de algunas canciones de estos dos álbumes (lo sé, es un jaleo; ¡malditos seáis, Boris!). Teniendo en cuenta el desprecio que siente la banda hacia la mesura, lo más probable es que acaben llegando a un lugar nuevo. Y, por suerte, quizá no vuelva a ser con otro doble álbum.

Kier Wiater Carnihan

“Hope”

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