Heavy Ghost Appendices Heavy Ghost Appendices

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DM Stith DM StithHeavy Ghost Appendices

6.9 / 10

DM Stith, Heavy Ghost Appendices ASTHMATIC KITTY

No hay muchos artistas por estos mundos de Dios que concedan a sus más acérrimos fans publicaciones discográficas cuyo único fin es el de provocarles orgasmos de hora-hora y media. Las recopilaciones de caras B, rarezas, directos e incluso descartes y demás basurilla tienen, además, su propia mitología e idiosincrasia. Se nos agolpan varias falacias a la mente, como por ejemplo que sólo puedan publicar caras B artistas ya consagrados o con una carrera que sea la suma de varios lustros. Que estas caras B tengan valor de por sí y se revaloricen automáticamente en ferias del disco, tiendas de importación o se dividan y multipliquen en decenas de ediciones raras con portadas fotocopiadas a precio de oro en la peor tienducha o stand callejero. Y también están aquellos que piensan, claro está, que si su artista favorito ha sacado unas cuantas caras B se las va a comprar sí o sí porque todo lo que saca a la venta su artista favorito ha salido del trasero de Karl Lagerfeld y es oro puro. No olvidemos la parte buena: hay grupos que han hecho de sus propias versiones y descartes un auténtico catálogo aparte y de referencia, casi conceptual diría yo (miren The Smiths y obvien la última etapa B-Sides de Morrissey). Así que, depende de cómo salga la cosa, no todo justifica un prejuicio más destructivo que las últimas cinco películas pro-catástrofe hollywoodienses.

Yendo al grano, David Michael Stith (o DM Stith) ha querido, según parece, sacar la edición deluxe de caras B que alguien con sólo unos pocos EP y un larga duración ( Heavy Ghost, 2009) puede sacar (y exprimir), haciendo una limpieza que ríanse ustedes de la que les hizo su madre al tirar los libros de la escuela cuando estaba ausente. Hasta 22 cortes ha embutido Mr. Stith (ríanse también del “The Avalanche” de Sufjan Stevens y sus 21 temas), donde hay desde los descartes esperables hasta versiones de canciones propias y ajenas, así como remixes de todo tipo. Como decía al principio, los fans estarán encantados. Otros creadores ven pasar el tren de la inspiración una vez cada cuatro o cinco años. Así que, de momento, afirmemos urbi et orbi: tenemos un nuevo autor prolífico entre nosotros.

La obsesión por sacar a relucir experimentos y juguetear con la música parece un efecto secundario prescrito hace tiempo en la vida de DM Stith. Nacido en el seno de una família donde todo el mundo tiene algo que ver con la música –su padre dirige coros y conjuntos orquestales, su abuelo es profesor emérito del departamento de música en la universidad de Cornell, su madre es pianista y sus hermanas, además, cantan ópera (no sabemos si tienen sobrepeso)–, al mudarse a Brooklyn conoció a Shara Worden de My Brightest Diamond y ella le presentó al (ubicuo) Sufjan Stevens, quien es capaz de convencer hasta a dos predicadores de un pueblo perdido para que graben un disco (The Welcome Wagon) y no iba a ser menos con Stith.

El primer “Heavy Ghost” era un prometedor conjunto de composiciones reposadas con la pizca justa de experimentación sonora para gustar tanto a los folkies como al gran público indie. Ahora, con ésta doble segunda parte, “Heavy Ghost Appendices”, vemos en general un corsé arrugado en el suelo y una cabellera electrónica desanudada y ondeando al viento. Vemos claramente sus apuestas y sus referencias cumulonímbicas al mismo tiempo que un alúd de remixes en el CD 2 nos rematan a beats traicioneros. Hay instrumentales (todas las “Lacuna”), demos (en “BMB”, donde Stith se traviste en un Antony Hegarty clasiquizado, un corte que vence al original gracias al eco, los coros y la atmósfera perturbadora), y versiones (como la de David Byrne “A Soft Seduction”, canción de peli de Disney, aunque con una producción que no amasa canto y orquestación con artimañas de pizzero). Hay división entre las versiones. El cover de Diane Cluck, “Easy To Be Around”, oscuro y dramático, transforma la canción original y se convierte aquí en un muñeco deshilachado. La versión supuestamente dance de “Around The Lion Legs” es en realidad su contrapartida nudista, llena de órganos gospel borrosos, y “Pigs”, que cuenta con la colaboración de una tal Jefferson Street Band, es pura locura de ritmo y baterías, justo al contrario que el estilo Lhasa de la de hace un año. Incluso descubrimos que la “Suzanne” de Randy Newman es mejorable gracias a la incorporación de coros. Y qué decir de “Be My Baby”, el éxito de The Ronettes, fantasmal y con la garganta estreñida de Neil Young... En todas las versiones se aporta algo o se estropea algo (salvo en “Thanksgiving Moon”, interesante pulsión entre piano y acordes guitarreros, casi un blues de saloon que aquí permanece casi igual). También hay lugar para estaciones de servicio, o el descanso en el camino que supone “Braid Of Voices” ( brass version la llama, con la ausencia del eterno difuminado final inacabable y noise, mucho mejor así).

En suma, ¿tiene DM Stith el talento para que digamos que ésta compilación de caras B es un must have incluso para quienes desconocen su obra? Pues la verdad es que tampoco pienso que fuese su intención. Aunque todo puede pasar si se le llega a ocurrir sacar los minutos de ruido y progresiones instrumentales semivacíos y alguna que otra versión demasiado alocada. Y un segundo CD que es como el último corte del primero, el tema “I Heart Wig”, a dúo con I Heart Lung, una pieza muda de siete minutos sin narrativa evidente, que es la versión esquizoide de la original de 2009. Demasiados cambios en un matrimonio de conveniencia. Puede despistar tanto remix, y hay que decidir antes si DM Stith tiene un chip electrónico implantado en el corazón o si, al contrario, tiene el alma musical de un párroco. De momento, yo creo que el debate inicial respecto a lo de las caras B, en nuestro caso, ya tiene respuesta. Jordi Guinart

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