Gutter Water Gutter Water

Álbumes

Gangrene GangreneGutter Water

7.1 / 10

Gangrene  Gutter Water DECON RECORDS

Vidas cruzadas las de The Alchemist y Oh No, compañeros de viaje en el extraño y enfermizo proyecto Gangrene, que debuta estos días con “Gutter Water”. Mientras el primero ha brillado mucho más en sus producciones de encargo para otros MCs y grupos –sobre todo sus trabajos para Dilated Peoples, Evidence, Mobb Deep, Defari o Nas, convirtiéndose en uno de mis productores favoritos de la última década– que en sus propios lanzamientos en solitario, Oh No ha vivido la situación inversa: aunque puede alardear de haberle cedido beats a De La Soul, Murs o Wildchild, entre otros, el reconocimiento y el aplauso de crítica y público le ha llegado gracias a sus álbumes en solitario, especialmente a raíz de su jdilliniano “Dr. No’s Experiment”, que certificaba su buena mano a la hora de prolongar la vida y el estatus del sonido patentado por Jay Dee. Más cruce de caminos: aunque ambos producen y rapean, en su debut conjunto es fácil concluir que Alchemist es mejor con la MPC y Oh No con el micro, quizás porque el sonido del disco está más cerca de las coordenadas musicales de Alchemist y en el apartado lírico toma el mando y las riendas con suficiencia el hermano pequeño de Madlib. Más: aunque los dos son californianos, Alchemist decidió instalarse en Nueva York hace ya unos cuantos años, quizá porque sus producciones tenían más lazos estéticos y afectivos con el hip hop de la costa este, mientras que Oh No sigue viviendo en la Costa Oeste haciendo honor a ese discurso heredero de Madlib y otras luminarias del underground rap angelino.

Unidos, pues, por más diferencias que similitudes, el tándem ha invertido unos cuantos meses en la confección de “Gutter Water”, título que no cambiará ni agitará la escena pero que encontrará su hueco en el mercado con mucha facilidad, sobre todo tratándose de dos referentes con caché y estatus en el marco del hip hop independiente. Ya en materia, a los pocos minutos uno puede percibir que Gangrene no figura entre la producción más brillante y notoria de ambos artistas, así de entrada. Tiene la forma y las maneras de proyecto furtivo cocinado sin prisa, a fogonazos y rachas, y con la única intención, o eso parece, de compartir unos cuantos canutos en el estudio y conciliar el sonido y las maneras de dos beatmakers-rappers de la costa oeste con inquietudes y vías expresivas diferentes. No es la unión de dos estrellas ni tan siquiera aspira a serlo, más bien parece un capricho coyuntural de dos autores que se caracterizan, precisamente, por su incontinencia en la pecera y por atravesar periodos de meritoria fertilidad creativa. Trascendencia, la justa; pero razones para mover la cabeza de arriba abajo, un buen puñado.

Como apuntaba anteriormente, el disco se decanta más hacia la personalidad sonora de The Alchemist, que aglutina más créditos y protagonismo en la mesa. Beats ortodoxos, samples de funk y soul manipulados de todas las formas posibles (acelerados, ralentizados), loops entrecortados y repeticiones compulsivas de muestras con la MPC. Ejemplos representativos, los que queramos: “Get Into Some Gangster Shit” o “Standing In The Shadows” podrían encajar en cualquier disco de Dilated Peoples; “Gutter Water”, el tema titular con tremendo cameo de Raekwon, no desentonaría como producción para Mobb Deep o para el propio Chef; y a “Not High Enough” podríamos imaginarla sin problemas en “The Lost Tapes Vol. 2”. El modus operandi y la mecánica es parecida, por no decir exacta, a la de Jaylib, aquel imponente proyecto cocinado a medias entre J Dilla y Madlib y que consistía en rapear sobre los beats del otro y viceversa. La fórmula funciona mucho mejor cuando produce Al’ y rapea Oh No, aunque éste nos cede uno de los mejores beats de todo el lote, esa apabullante “Wassup Wassup” con Fashawn y Evidence que sonará sin respiro en el iPod en los próximos meses. Que no os tiemble el pulso: por aquí os podéis topar con un mínimo de siete pepinos que justifican la compra a ciegas.

¿Qué le falla para alcanzar la excelencia? En primer lugar, la inconsistencia afín a proyectos de estas características: de la misma manera en que es fácil ubicar sus puntos álgidos, también es relativamente asequible detectar los minutos de relleno, prescindibles o endebles, que los hay. Segundo: tanto Alchemist como Oh No son productores que un buen día se lanzaron al ruedo de la rima, pero su talento sigue residiendo en el rastreo de samples y la factura de beats. Y aunque Oh No se defiende con suficiencia en el terreno lírico y Alchemist ha mejorado en relación a sus primeros pasos en ese ámbito, ambos carecen de la entidad y la solidez necesarias para sostener el peso de un álbum de estas características. Y por último, la propia falta de ambición. “Gutter Water” no persigue nada significativo o definitivo, no aspira a la grandeza, tan sólo quiere ofrecer al mundo una pequeña exposición de ese hip hop rugoso, seco, sucio e incorruptible que a muchos nos vuelve locos y que no entiende de ansias rupturistas, refinamiento post-moderno y trend topics urban.

David Broc

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