Goddess Goddess

Álbumes

Banks BanksGoddess

7.5 / 10

Más allá de ser un bellezón de quitar el hipo, la angelina BANKS ha sabido muy bien cómo encarrilar sus pasos para colarse en el vagón de delante de las nuevas damas del alt-R&B de ínfulas pop. Su carrera se ha fraguado en tiempo récord. Colgó unos pocos temas en SoundCloud allá por 2013, poco después se valió de los contactos de su amiga y actriz Lily Collins para hallar la manera de empezar a entablar relaciones profesionales con gente metida en el negocio musical y, tras ello, empezaron a lloverle los elogios, llegó la protección de un sello discográfico y el seguimiento férreo de cada uno de sus pasos por parte de los oídos más atentos a los nuevos nombres. Obviamente, el hecho de trabajar junto a productores como Lil Silva, Jamie Woon, Shlohmo, SOHN o Totally Enormous Extinct Dinosaurs le ha sido de ayuda para ganarse el interés de los siempre hambrientos cazadores de tendencias. Pero tras la edición de dos EP’s y este Goddess que nos ocupa, Jilian Banks ha demostrado que está más que capacitada para defender unas canciones con potencial para traspasar la barrera y lograr el éxito comercial a nivel mainstream, como recientemente ha ocurrido con Lorde o el fenómeno Lana del Rey.

Aunque no todo van a ser elogios mercadotécnicos. Podría echársele en cara que antes del lanzamiento de su puesta de largo, entre los dos EP’s y los avances, hayamos escuchado la friolera de nueve de los catorce temas del disco. O sea, el efecto sorpresa se ha esfumado prácticamente en su totalidad, sí. Sin embargo, de entre las inéditas, BANKS sorprende gratamente cuando sale de su zona de confort electrónica y se atreve, por ejemplo, con un baladón como You Should Know Where I’m Coming From, en el que por unos minutos parece que se cree Florence Welch. Junto a una de mis favoritas instantáneas, Brain, su mejor do de pecho vocal.

Otro elemento que podría ir en su contra de su puesta de largo es la homogeneidad que ofrece buena parte del disco. La contundente elegancia de su voz a lo Fiona Apple reina de un modo absolutista, pero la fórmula musical puede resultar algo repetitiva a medida que pasan los minutos y se va echando en falta algo más de atrevimiento (o de libertad) por parte de sus productores. Como he dicho, ella demuestra en algunos números que puede cumplir, y con nota, con otros registros. De modo que será interesante comprobar cómo se desenvuelve en futuras entregas si prescinde del envoltorio R&B y se decanta, por ejemplo, por otros derroteros más uptempo a lo Beggin For Thread o por senderos folkies como en Someone New. El tiempo dirá, pero, pase lo que pase, nadie puede quitarle méritos a narcóticas canciones como Warm Water o Drowning.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar