God Help The Girl God Help The Girl

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God Help The Girl God Help The GirlGod Help The Girl

7.1 / 10

God Help The Girl  God Help The Girl MATADOR - ROUGH TRADE / POPSTOCK!

Digamos que el primer affaire de Stuart Murdoch (más conocido hasta ahora como una de las dos cabezas pensantes del monstruo folkie despacha-hits Belle & Sebastian) es en realidad fruto de uno de esos días extraños en que hablarías con el perro de tu vecina. Oía voces de chicas, así que no podía tratarse de un disco de Belle & Sebastian, ha declarado Stuart, como única coartada para su particular abandono de hogar musical. Chicas como Catherine Iretone, de Go Away Birds (más conocida a partir de ahora como la mujer que elevó al lirismo la rima cínica y susurrable que universalizó el duo galés y, por cierto, la chica que aparece en la portada del single “The White Collar Boy”), o como Asya, de Smoosh, o como las que sacó de una especie de OT virtual –Dina Bankole y Brittany Stallings fueron las vencedoras, a esta última se la puede escuchar en la revisión, muy “Ally McBeal”, de “Funny Little Frog”–. Y por qué no, tipos que en su momento escucharon más de la cuenta a Scott Walker, como Neil Hannon, de The Divine Comedy.

El resultado es un maravilloso juguete sonoro que es en realidad un amago de banda sonora para un musical de inminente estreno y, por lo tanto, affaire consentido. O, lo que es lo mismo, un disco de Belle & Sebastian poseído por el espíritu de Tracyanne Campbell (la tipa que hay al frente de Camera Obscura). De hecho, el primer single, “Come On Monday Night”, o “God Help The Girl”, casi podrían figurar en los créditos del último disco de los de Glasgow o, si fueran algo más gamberras, en los del primero de The Lucky Soul. Pero hay más. Hay girl bands de los sesenta, soul descafeinado y hasta clásicos de pop dulzón derritecorazones ( “I Just Want Your Jeans”, el corte de Asya, tiene hasta un envidiable deje Jeff Buckley). Pero sobre todo hay pop de cámara, pop a lo grande, con mayúsculas, coros y trompetas (así “Act Of The Apostle” es a la canción pop lo que una botella de Dom Perignon al champán francés).

Pop que lo mismo dibuja cuentos de hadas sin lobos feroces, “Pretty Eve In The Tub” (primera aparición de Stuart, por cierto), que pequeños guiños walkerianos a dos voces ( “Hiding Neath My Umbrella”), que estupendos refritos indie ochenteros que honran a la beat generation (Neil Hannon toma el mando, y se nota, en “Perfection As A Hipster”) o lamentos de moqueta roja (la oda al nightclub que es “I’ll Have To Dance Wiht Cassie”, muy “Dancing Queen”). En definitiva, un disco de Belle & Sebastian poseído por el espíritu de Tracyanne Campbell, una orquesta de 45 tipos y la intención de embutirse en el ajustado maillot de un musical llamado “God Help The Girl”. Y eso quiere decir un buen disco (pese a un más que fallido corte instrumental) que, desgraciadamente, sólo pasará a la historia si la peli resulta ser un blockbuster. Es lo que tienen los musicales.

Laura Fernández

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