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Álbumes

The Sight Below The Sight BelowGlider

7.5 / 10

The Sight Below  Glider GHOSTLY INTERNATIONAL

En su sello insisten en mantener el anonimato del chaval, pero dicen las malas lenguas que detrás de The Sight Belowno se esconde otro que Rafael Anton Irisarri, ese tipo que oculta algún ascendente vasco entre sus genes y que graba bonitos discos de aires neoclásicos para el sello Miasmah. La conexión no es descabellada, primero porque en ambos casos hablamos de artistas residentes en Seattle, y segundo porque los dos proyectos comparten un gusto nada disimulado por las texturas vaporosas, las capas de sonido en disgregación y la melancolía como motor creativo. Las diferencias, entonces, estarían en las formas: mientras que Irisarri utiliza sonidos e instrumentos de naturaleza más bien acústica, prefiere esculpir sus piezas entre ambientes cercanos al silencio y utilizar los ordenadores para añadir un acento lúgubre, The Sight Below construye sus temas a partir de una guitarra procesada; una guitarra a la que se arrancan sonidos magmáticos y absorbentes, saturados hasta bordear lo irreal (a lo Tim Hecker, para entendernos), y que después se disponen en capas y más capas. A ese ambient laminar, frío como una mañana de invierno, nuestro misterioso artista le añade unos bombos opacos, camuflados en el fondo de la mezcla, que consiguen que todo el conjunto se perciba falto de escala, con esa extraña cualidad que poseen los espacios amplios y abiertos. Es como si el horizonte estuviera ahí, al alcance de los dedos, un poco después de pasar los bosques de Colonia en los que habita Gas. Y es que, si antes hemos hablado de Tim Hecker, sobre todo por el gran protagonismo que tiene la guitarra eléctrica, en realidad la gran referencia a la hora de describir "Glider" es el proyecto de Wolfgang Voigt (al que, oh casualidad, Irisarri dedicaba un tema en su disco de debut), y ese sonido entre pop atmosférico y techno acuático que gastan algunos artistas de su sello, Kompakt ( The Field, por ejemplo). Una vez dicho esto, The Sight Below se merece un pequeño tirón de orejas, primero porque “Glider” resulta a veces demasiado homogéneo, y segundo porque necesita ser valiente, despegarse de sus influencias y trabajar un discurso propio. Un tirón de orejas suave, eso sí, que sumergirse en las vaporosas aguas de este disco es un auténtico gustazo.

Vidal Romero

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