Get Lost Get Lost

Álbumes

Mark McGuire Mark McGuireGet Lost

7.4 / 10

EDITIONS MEGO

Mark McGuire no es un enorme guitarrista en el sentido que habitualmente tiene la expresión –no hace gala de una técnica virtuosa ni recargada, no se tiene la sensación de que pueda ser capaz de sacarle más a las seis cuerdas de lo que escuchamos en el disco–. Y aún así, ha ido creando con paciencia su propio estilo a partir de ideas muy sencillas e influencias muy concretas; las dos más claras de todas las que siempre se han apuntado siguen siendo Manuel Göttsching, por su uso habilidoso del arpegio y el pequeño bucle de melodía, y Vini Reilly (The Durutti Column) por esa pausa y esa sensación de espacio que le consigue dar a todas sus composiciones al margen de Emeralds, el grupo del que McGuire forma parte y, de vez en cuando, se escapa para explorar sus inquietudes a solas, tranquilo, melancólico. Una nota escrita en el CD indica que “Get Lost” está dedicado a “mi familia, mis amigos y el espíritu del cielo nocturno de verano”, y ese simple aviso ya indica que el nuevo álbum del músico de Ohio sigue el patrón de “Living With Yourself” (Editions Mego, 2010): es material íntimo, reflexivo, que busca entre los pliegues del pasado recuerdos de infancia y momentos felices.

Estas son razones por las que McGuire no necesita una gran técnica: la calidad de su música nace de la pureza de sus sentimientos, y el efecto bello que tiene al oído consigue disimular el hecho de que, si tuviera otros dedos y otro entrenamiento, podría sacar de su guitarra adornos aún más bellos, estructuras más complejas y tejidos de notas mucho más competentes. En “Get Lost” tampoco hay apoyo electrónico –siempre y cuando no entendamos la guitarra sintetizada como un sintetizador de teclado–, así que McGuire se queda solo ante el peligro –sólo ante el oyente– con dos modelos distintos de guitarra y con su voz, que la utiliza, como en “Alma” y en su posterior reprise, para susurrar una especie de cántico folk y telúrico que, en este caso particular, recuerda a los primeros años de Mike Oldfield. De todos modos, si hay que buscar parecidos, McGuire aquí encuentra –quizá por casualidad– puntos de conexión con Michael Hedges ( “When You’re Somewhere”, uno de los instantes más pastorales de todo el disco) y Pat Metheny en aquel momento de su carrera en que entró a tocar con Steve Reich ( “Get Lost”, un juego elaborado y bien resuelto de arpegios en superposición). Puntos de partida que utiliza Mark McGuire para acabar sonando a sí mismo, como ha venido haciendo en innumerables vinilos y CD-Rs –se recomienza escuchar el doble CD “A Young Person’s Guide To…” para hacerse una idea completa de su evolución– hasta llegar a este punto.

El final de “Get Lost” es épico: “Firefly Constellations” se alarga durante 20 minutos en los que no ocurre gran cosa –un rasgueo inicial sobre tonos sintéticos, un crescendo pausado que abre una dimensión más ácida (en un sentido folk de la palabra) que krautrock, y que tras unos minutos de convulsiones cósmicas se acaba plegando sobre sí misma para enfilar un descenso tranquilo hasta el final– y así McGuire rubrica un estilo propio que va más allá de sus capacidades como instrumentista. Es un hombre que se ha marcado el escapismo y la memoria como ejes estéticos de un continuum de trabajo con casi cuatro decenas de títulos en cuatro años (contando colaboraciones) en el que ya se distinguen los discos importantes de los circunstanciales, y éste, por su cualidad evanescente y su poso sincero, entra definitivamente en la primera categoría.

Robert Gras

Mark McGuire - Get Lost - Get Lost (editions mego) by pdis_inpartmaint

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