Further Further

Álbumes

The Chemical Brothers The Chemical BrothersFurther

8 / 10

The Chemical Brothers  Further

FREESTYLE DUST-EMI

¿Qué esperábamos cada uno de nosotros de este “Further”? ¿Hasta dónde pueden llegar ya The Chemical Brothers? ¿Son todavía capaces de reinventar el big beat? ¿Queremos que lo reinventen o simplemente queremos una vuelta al sonido de nuestro disco favorito? Creo que para valorar este “Further” primero hay que sincerarse con uno mismo y responderse a estas cuestiones. Yo lo he hecho. Y ahí van mis respuestas. De “Further” esperaba espíritu trasnochador, bombo y platillo y capas de ácido, que parece que últimamente está muy de moda. No creo que el dúo vaya a llegar mucho más lejos a estas alturas. Ellos ya se sientan muy alto en el Olimpo de los dioses de la electrónica. ¿Para qué optar al título de reyes si son felices siendo duques? Por eso no creo que entre sus objetivos artísticos esté sacarse de la manga una fórmula innovadora que revolucione las pistas de baile planetarias. Y por eso esperaba que este “Further” fuera parecido a “Surrender”, que para mi gusto es el mejor disco de Rowlands y Simons. Muchos coincidiréis conmigo; otros no. También pienso que “We Are The Night” no era tan terrible, que la canción homónima me pone los pelos de punta y que “ Do It Again”, aunque acabara de melodía publicitaria, es un temazo. Pero esta “corriente de pensamiento” no está tan extendida como el think tank defensor de “Surrender”. Ahora que me he abierto la gabardina, juzgadme como creáis conveniente.

“Further” no es exactamente un nuevo “Surrender”, pero el combo inglés no se ha pasado la grabación jugando a la Wii, como hicieron con “We Are The Night”. Y eso se nota. Como cuando, además de estudiarte el temario entero de una asignatura, has ido a clase. Te has aplicado. Simons y Rowlands fueron excelentes alumnos hasta que acabara el siglo XX; después, confiados, empezaron a dejar de exigirse. Pero en esta ocasión se han aplicado y se nota. ¿Miedo a acabar denostados otra vez o simplemente empeño en sacar lo mejor de ellos mismos? No lo sé. De cualquiera de las maneras es de agradecer. Y, aunque cualquiera puede ser capaz de imaginar el espectáculo visual que tienen bajo la manga para este nuevo álbum, hay momentos musicales para rescatar y añadir a tu propio mundo melómano. “Escape Velocity”, que ya todos hemos escuchado y que ha hecho pupa en la parroquia, es uno de esos momentos. Once minutos con nocturnidad y alevosía que despiertan el hambre de baile de cualquier espíritu. Bombo y platillo, capas de ácido y palmas (que siempre ayudan) exprimidas hasta el límite de lo humanamente soportable. Por fin un tema genuinamente The Chemical Brothers, a 140 bpms, con su patrón melódico juguetón, haciéndole la cobra a nuestros pies. Cualquiera podría pensar que el dúo se ha dejado todo el mérito en los once minutos de su primer single, pero la sorpresa más grata de este “Further” es comprobar que, tras esos diez minutos de éxtasis ácido que es el primer single, aún hay otro orgasmo techno que disfrutar.

Mientras ese segundo clímax llega, la pareja se reconcilia con la música en un ejercicio de petting adolescente melódico. Primero es “ Another World”, que pasa de música de crucero a lo “Vacaciones En El Mar” a sintonía cósmica, sonata para recibir pacíficamente a una nave nodriza extraterrestre. “ Dissolve”, con una dosis de pop elevadísima en comparación con el resto del disco, me hace recuperar “Latin” de Holy Fuck para cerciorarme de que no es igual que uno de los temas de ese disco. Psicodelia, batería y distorsión que confunden, despistan y distraen tu mente. Cuando te quieres dar cuenta, un vocoder intimidatorio te empieza a repetir “ Horse Power” al oído. Al instante, cuatro notas de sintes comienzan a dilatarte las pupilas. De repente, el relinchar de un caballo te pone en preaviso. Y aquí tenemos el susodicho segundo orgasmo de “Further”. Dios bendiga el techno. Si tenéis dudas sobre si compraros la entrada de noche de Sónar del sábado, aquí tenéis un sí como una catedral de grande.

Para acabar con “Further”, los hermanos químicos bajan las revoluciones en todo el tramo final. “ Swoon”, “ K+D+B” y “ Wonders Of The Deep” se acercan al pop por diferentes vertientes, pero todas con espíritu amatorio y preciosista. Si la melodía de “Swoon” no hace que te pongas tierno, será “Wonders Of The Deep” la que te suba las oxitocinas; es como The Best Of You de Foo Fighters meets “Encuentros En La Tercera Fase”. Pero tengo que volver a sincerarme. En realidad, me da un poco igual el resto del disco, eclipsado en mi memoria por el goteo sintético de “Escape Velocity” y por la percusión violenta de “Horse Power”. Ambas son de once sobre diez. Y son dieciocho minutos de cincuenta. Sólo por esto, merecen el notable.

Mónica Franco

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar