Free Agent Free Agent

Álbumes

Joell Ortiz Joell OrtizFree Agent

7.6 / 10

Joell Ortiz  Free Agent E1

Pocos discos de la década pasada suenan más a Nueva York que “The Brick: Bodega Chronicles”, deslumbrante debut del MC de Brooklyn Joell Ortiz, quintaesencia del hip hop de la Gran Manzana que en 2007 dejó a todos los headz boquiabiertos con un flow y unas prestaciones líricas que invitaban a soñar con el resurgir del rap neoyorquino en su acepción más clásica y purista, la de ese MC con suficiente dominio del género como para mezclar invocaciones nostálgicas, referencias hipertextuales, trucos de batalla, crónicas de calle y pasajes emocionales en primera persona y salir plenamente airoso de la contienda. Y todo eso, claro está, acompañado de beats poderosos que representaban con creces las señas de identidad sonoras y esenciales de la capital del planeta.

Parecía que a partir de ahí Ortiz podía comerse el mundo: reconocimiento unánime, fanatismo declarado de los grandes productores y MCs del firmamento y, de propina, fichaje por Aftermath, el sello-emporio de Dr. Dre. La demostración, una vez más, de que muchas veces no es oro todo lo que reluce, porque el suyo es otro caso que podemos añadir a ese largo cajón de artistas damnificados por una industria que ha frenado carreras e impulsos por razones que a muchos todavía se nos escapan. Harto de su marginación en Aftermath, y de los incesantes y exasperantes retrasos de lanzamiento que siempre protagoniza el sello de Dre (Rakim o Stat Quo serían dos ejemplos más de esta situación), Ortiz consiguió desvincularse de la multinacional y empezar a reactivar su trayectoria con este “Free Agent” bajo el brazo que publica otro sello del que ya también se ha desligado, E1 Records, y cuyo título suena a declaración de intenciones de cara al futuro.

Con el impasse de su aportación en el proyecto Slaughterhouse y la grabación progresiva de estas canciones, Joell Ortiz no ha perdido la forma a lo largo de estos últimos cuatro años, y la demostración más palpable de ello la encontramos en el contenido de este segundo álbum que aterriza estos días para satisfacer expectativas. Secundado por Just Blaze –autor de la tremebunda “Battle Cry”–, DJ Premier, Large Pro, Sean C & LV o Nottz, entre otros beatmakers de relumbrón, el de Brooklyn ha podido cocinarse un disco a medida. Una de las claves de su solidez y rotundidad es el equilibrio medido, muy preciso, entre los pepinazos más street y algunos pasajes de mayor temple soul-R&B, siempre con voces elegantes y con coherencia interna en su discurso. Ni rastro de singles obvios, producciones cliché o cameos prefabricados; si una cosa brilla en “Free Agent” es, precisamente, la sensatez y la lógica de todas sus piezas, todo encaja en la dinámica de su discurso.

Álbum realmente sólido, convincente y bien tramado y trazado, “Free Agent” recupera la senda del hip hop de Nueva York tal y como siempre lo hemos imaginado y situado. Y no solo por la envidiable madeja sonora que le han facturado todos estos productores sino también por la consistencia, la lucidez y el talento que fluye de las rimas del MC. En este disco Ortiz se mueve con elegancia y fragilidad entre la rabia, la melancolía, el memory lane y el vitalismo con un despliegue de matices, juegos líricos, dibujos de situaciones y recursos léxicos difícil de igualar o imaginar tan siquiera para muchos de los nuevos ídolos del rap que copan portadas, mojan bragas y saturan iPads en la actualidad. Aquí hay verdad, talento, inspiración, bagaje, trabajo de campo e invocación en estado puro del mejor rap de la Gran Manzana. Primero Saigon; ahora Joell Ortiz; y en unas semanas Pharoahe Monch. Nueva York ha vuelto.

David Broc

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