Foley Folly Folio Foley Folly Folio

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Pinkcourtesyphone PinkcourtesyphoneFoley Folly Folio

7.4 / 10

Cuando uno piensa en Richard Chartier rápidamente le vienen a la cabeza imágenes de electrónica minimalista al borde del aislacionismo, instalaciones y performances en museos, un público elitista, ediciones discográficas limitadas y toda la parafernalia propia del que es uno de los nombres capitales en la escena experimental del momento. Ya no sólo como artífice de un sonido arisco y desconectado del público que navega por las aguas del ambient, del ruidismo y del avantgarde, sino también como responsable del sello Line, uno de los epicentros fundamentales de toda esta escena que subsiste al margen de toda ortodoxia y normalidad. Quizás por todo ello se duplica la sorpresa y el desconcierto al escuchar por primera vez el debut de Pinkcourtesyphone, su nuevo proyecto.

No es que de la noche a la mañana el compositor norteamericano haya traicionado su discurso o se haya desviado de su camino, pero la sensación es que, dentro de su contexto expresivo, “Foley Folly Folio” es la grabación más accesible y generosa de su trayectoria. Se entiende, además, que precisamente venga en forma de otro proyecto al margen de su carrera en solitario, que siempre permite mayor libertad de movimientos y despeja las dudas que pueda generar en uno mismo. En Pinkcourtesyphone, Chartier sigue transitando por los bosques frondosos y angostos del ambient, pero aquí llena más los espacios, juega más con las capas y los sonidos y, sobre todo, esparce más gas sonoro y más melodías en sus canciones. En las pistas de inicio y despedida del disco, “Wistful Wishful Wanton” y “All Made Up”, es donde más se explicita este paso hacia delante en la búsqueda de un discurso más evocador y tangible: son dos bellísimas composiciones de ambient planeador, melódico y espectral que enlazan emocional y musicalmente con el Angelo Badalamenti más paisajístico y, sobre todo, con Leyland Kirby.

Y es que la impresión que deja este magnífico disco es que Kirby ha sido una influencia primordial en la constitución de este proyecto: a lo largo y ancho del álbum sobrevuela el espíritu de su ambient misterioso y evanescente, pero sobre todo su capacidad para dejar poso en sus reconstrucciones nostálgicas. Pinkcourtesyphone no alcanza las cotas de belleza e intensidad emocional de Kirby o su alter ego The Caretaker, eso debe quedar claro para evitar chascos, pero busca su inspiración y su esencia, y ahí estriba el factor clave para que por primera vez sintamos la música de Richard Chartier más cercana y mundana, en la mejor acepción posible que puedan tener ambos términos. Especialmente recomendado para devoradores de música ambient con proyección orgánica y emocional.

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