Felt Felt

Álbumes

Nils Frahm Nils FrahmFelt

8.6 / 10

ERASED TAPES

Parece difícil seguir extrayendo música relevante del piano en pleno 2011, cuando todo nos suena ya inventado y asimilado, y también cuando tus anteriores discos, en especial el sensacional “The Bells”, ya han dicho mucho o casi todo lo que se puede decir con este instrumento. Pero lejos de caer en esquemas repetitivos o fórmulas acotadas, el compositor alemán Nils Frahm pone de manifiesto en “Felt”, flamante nueva criatura que ya desde su pistoletazo de salida te deja claro que quiere ocupar plaza alta en la lista de los mejores discos del año, que su radio de acción seguirá siendo amplio, variado y sorprendente mientras no decaiga la ambición, la inquietud y la necesidad de afrontar nuevos retos.

Si “The Bells” era un álbum extrovertido dentro de su constitución introspectiva, grabado en una iglesia para extraer el máximo provecho de las resonancias acústicas del emplazamiento y de toda su amplitud creativa, este regreso es todo lo contrario. Grabado íntegramente de noche, según su autor “para no molestar más a los vecinos”, con el micrófono casi rozando las cuerdas del piano, a escasos centímetros de las teclas, absorbiendo todas las vibraciones que emanan de los dedos del músico, en un ambiente cerrado y casi clandestino, “Felt” apuesta por un discurso de explícitas y palpables reminiscencias nocturnas, reverso melancólico y evocador de una canción de cuna en la que el objetivo no es adormecerse, sino más bien conmoverse y mantener los ojos bien abiertos en busca de nuevas sensaciones.

“Keep” y “More”, arranque y despedida, beben directamente del “Music For 18 Musicians” de Steve Reich y dibujan la imagen de un metrónomo con vida y alma, también a la manera de los Tangerine Dream de “Love On A Real Train” o del Cliff Martinez de “Solaris”. Son las dos grandes piezas del viaje, precisión rítmica a golpe de piano para dejar claro a los más incrédulos que en el discurso de Frahm hay profundidad de campo y nuevos vértices expresivos con los que abrir brecha. De hecho, la parte final de “More”, con la que se pone punto final al recorrido, apuesta sin titubeos por el ambient planeador, ya sin rastros de su instrumento de cabecera, y ratifica que el proyecto compartido con Anne Muller, donde ya se vaticinaba un serio flirteo con la electrónica, no era un simple capricho ni un pasatiempo, sino que tenía pleno sentido y continuidad.

El resto del disco transcurre por senderos más delicados y austeros, unas veces en la frontera del jazz triste, otras en la de la neoclásica, siempre con la determinación de generar música emocionante y bella sin alzar la voz, con miedo a hacer más ruido del estrictamente necesario. Frahm utiliza el silencio y las imperfecciones del directo –los movimientos de la mano, el golpeo en las teclas, incluso el compás de la respiración, también forman parte de su mapa sonoro– para orquestar una modesta y sutil proeza pianística que invoca por igual el espíritu de Mark Hollis, Satie, Ravel, Nyman o Richter. Si es cierto, como parece indicar la sucesión de lanzamientos importantes del género en estos últimos años, que asistimos a la consolidación de una nueva oleada de pianistas jóvenes con inquietudes y registros poco académicos, el nombre de Nils Frahm y este espectacular “Felt” merecen ocupar un lugar de honor en su particular genealogía.

David Broc

Nils Frahm - Felt (teaser) by erasedtapes

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