Feed Forward Feed Forward

Álbumes

Sandwell District Sandwell DistrictFeed Forward

8.6 / 10

SANDWELL DISTRICT

Hubo una época en la que Karl O’Connor ( Regis) no era un ortodoxo del techno, sino un Atila a lomos de un caballo desbocado que arrasaba la hierba a su paso. Causaba el terror, lijaba los oídos y ocasionaba fuertes dolores de estómago con unas producciones que partían de la era más violenta de la música industrial y aparecían recompuestas en vinilo como un magma incandescente de techno sin sentimientos, un vómito de graves y sonidos cortantes. La era dorada de lo que se llamó “sonido Birmingham”, a mediados de la década de los 90 –con Surgeon también en el epicentro, así como todo el equipo del sello Downwards–, está repleta de 12”s por exhumar en los que el techno se dobló sobre sí mismo a causa de su propia presión; era un sonido angustioso que aniquilaba cualquier intento de consumo hedonista, pues todo el placer que se podía encontrar era el producido por el dolor de los latigazos y los golpes con la mano, como en una sesión de S&M. En Downwards también se puede rastrear el origen de otros sospechosos habituales del este techno en erupción que, años después, hemos encontrado en la renovación de los pilares estéticos de Birmingham: Peter Sutton (más conocido como Female) y David Sumner, alias Function, antaño miembro de Portion Reform junto a Regis y primera fuerza motriz de Sandwell District. La energía no se destruye, sino que se transforma.

Y, en cierto modo, “Feed Forward” simboliza el final de una larguísima travesía por el desierto para estos veteranos del techno visceral. Es una especie de justicia divina. No sería ajustado sugerir la idea de que la escena techno ha maltratado a Regis, Function y Female –Regis, en particular, nunca ha dejado de estar al frente del movimiento, tanto en British Murder Boys junto a Surgeon como en O/V/R uniendo músculo con James Ruskin, y Function ha reunido por fin el prestigio que le correspondía y que finalmente se desvió hacia quienes tomaron su sonido de base y lo comercializaron (Ben Sims, ¿sigues ahí?)–. No está de más insistir, de todos modos, en la idea de que estos hombres han merecido más. Este álbum –o “artefacto total”, puesto que es un objeto de arte, muy parecido a los lanzamientos de DeepChord de hace unos años: doble vinilo transparente con el añadido de un 7” con bonus tracks y un fanzine maquetado por Juan Mendez– tiene la sobriedad y el aplomo de los discos memorables, y en un momento en el que el techno está débil como un vampiro maltratado por el sol, quizá sea el mejor abrevadero de sangre para iniciar una nueva etapa, una reconquista del territorio. O quizá sea sólo un deseo: el techno tradicional siempre ha estado ahí, antes bajo el influjo del dub y la historia de Basic Channel, ahora bajo el latido del techno de Detroit heredado de UR y con el elemento distorsionado, industrialoide, del hard techno inglés, y nunca va a desaparecer; tiene guardianes que velan por su vida. Los roles están bien repartidos en Sandwell District –el grupo, no el sello–: Sutton presta apoyo moral, Sumner construye las bases y O’Connor las altera. Porque O’Connor-Regis nunca ha sido un clásico, sino un Atila, y todo el fondo de mal rollo que se respira en “Feed Forward” proviene de él.

La característica principal del LP es su fuerza, y también su debilidad. Esa característica es que toma aspectos del techno puro (y duro) made in Detroit –mucho Robert Hood, Claude Young, Jeff Mills, Scan 7– y los elementos distorsionadores con denominación de origen de Birmingham, todo ello post-producido a la manera limpia-pero-intensa del material alemán popularizado por Ostgut Ton (porque Function reside en Berlín y la influencia de la ciudad, se quiera o no, es inevitable tenerl). La fuerza es su calidad innegable: la cara A del primer vinilo es una suite de intro y outro ambientales y un corazón (“Immolare”) que late con la furia desacompasada de una taquicardia, mientras que “Falling The Same Way” remite a las etapas de filia detroitiana en sellos como R&S, por no hablar de “Speed + Sound (Endless)” y su arpegio de secuenciación cósmica y citas seguramente involuntarias al “Rushed” de 69. La debilidad es esa abundancia de recursos clásicos y seriedad inquebrantable, en una combinación de minimalismo, gesto serio y ausencia de sentido del humor. El 7” de acompañamiento añade dos cortes ambientales y fríos que vuelven a recordarnos la influencia que ha tenido Coil en la formación estética de Regis. Y es que a Regis se le echa en falta algo más de valentía en su papel en el trío, que es el de distorsionador de estrategias: no ha forzado la máquina para que de aquí brote más violencia, más caos, más distorsión, más ruido, más beats con un cuchillo entre los dientes. Pero esto es un juego de equilibrios con Function y un deporte de equipo, y lo importante es el colectivo. Ahí, una vez apartados los prejuicios y los deseos de gloria individual, es cuando se manifiesta el valor de “Feed Forward”: es, muy posiblemente, uno de los mejores discos de techno de los últimos años. No señala el camino del futuro, como el “Splazsh” de Actress, pero sí ajusta cuentas con el pasado y deja vía libre para ir adelante sin presiones. La próxima dosis que sea pronto, si no es mucho pedir.

Javier Blánquez

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