Far Side Virtual Far Side Virtual

Álbumes

James Ferraro James FerraroFar Side Virtual

7.6 / 10

HIPPOS IN TANKS

Resulta evidente que el plan maestro de James Ferraro, el hilo conductor de toda su extremadamente variada y difícil de abarcar obra discográfica, es celebrar y cuestionar al mismo tiempo la cultura de masas y el corporativismo propagado por los medios a partir de los ochenta. Sin embargo, quizás nunca se había expresado con tanta claridad como en este “Far Side Virtual”, un nuevo y aparentemente drástico viraje en lo que a su paleta sonora se refiere, que deja intacto y, como digo, más al descubierto que nunca, su armazón conceptual.

La música de James Ferraro ya no es la pulpa sonora con textura lisérgica, rugosa y lo-fi que ha caracterizado su obra anterior, y la apertura hacia una mayor claridad apuntada tímidamente en “Night Dolls With Hairspray” tiene un precedente inmediato en su EP “Condo Pets”, que ha servido para advertirnos que teníamos que reajustar el enfoque desde el que escuchamos su música, porque ésta ha cambiado, y mucho. Ahora, suena como jingles para anuncios publicitarios, o sintonías de sitcoms. Música comercial en su sentido más literal, producida con la suficiente tibieza emocional y carácter impersonal como para encajar tanto en un anuncio de ordenadores como en la cabecera de un programa de televisión, y para funcionar, de paso como crítica a esa misma tibieza emocional e impersonalidad / deshumanización.

La principal inspiración estética confesa de James Ferraro, los años ochenta, ya no son ese referente casi mítico, a veces se diría que evocado, otras que invocado entre capas de distorsión, drones y baja fidelidad sonora. Aquí predomina la melodía y los sonidos perfectamente identificables con la publicidad y la televisión estadounidense de los años ochenta minuciosamente recreados. Lo curioso del caso es que, en este caso, Ferraro está haciendo, de manera consciente, un comentario sobre el momento presente.

¿Quién dijo que el hypnagogic pop no es más que música nostálgica? No hay más que echarle un vistazo a la portada, en la que se puede ver en primer plano un iPad, o los títulos de las canciones, con referencias a inconfundibles iconos contemporaneos como Google, para darse cuenta de que el objetivo, en este caso, es el presente. Sin embargo, Ferraro nunca había sonado tan claro ni tan claramente ochentero, y de este modo establece un paralelismo entre los ochenta, esa década caracterizada por la celebración histérica del corporativismo, una época febril en la que tuvieron sus primeros éxitos compañías como Apple, que en la actualidad –al igual que Google– tienen una presencia cada vez más insistente en nuestra vida diaria, y cuyos nuevos productos están recubiertos de una pátina de futurismo que funciona en sí misma como reclamo publicitario. La idea de futuro y progreso tecnológico como producto listo para consumir.

Con esta colección de irónicos jingles publicitarios, Ferraro parece estar plantando cara a nuestra relación con las grandes corporaciones, y con la tecnología actual en sí misma. El resultado, más que subrayar el simulacro de vida que supone el universo digital, se acerca más al surrealismo ballardiano, empleando la técnica del extrañamiento de pasajes sonoros familiares como muzak, pero no como música capaz de transmitir ideas. Este carácter ballardiano ya lo plantea el propio Ferraro en declaraciones a la web Altered Zones acerca de este disco, cuando dijo –en, por otra parte, un ejemplo de su descacharrante sentido del humor– que los beneficios sacados por la venta de este disco irían destinados a operaciones de cirugía estética con las que pretende, supuestamente, ponerse la cara de la princesa Diana, a quien llama la reina de los circuitos cerrados de televisión, haciendo referencia a nuestras obsesiones colectivas con la tecnología y las imágenes reproducidas viralmente por los medios, como la de la princesa Diana, o la propia Apple, obsesiones que también están en la base de buena parte de la obra del escritor británico, empezando por “Crash”.

El disco quizás se hace demasiado largo y reiterativo, y no todos los temas capturan tan bien y con tanta maliciosa ironía esa efervescencia consumista y corporativista de la música publicitaria, pero, como ya dije aquí mismo cuando escribí sobre “Night Dolls With Hairspray”, en el caso de James Ferraro se hace complicado escuchar cada uno de sus discos sin tener en cuenta que forman parte de una especie de continuum sonoro-conceptual dentro del cual, como prueba este disco, sigue existiendo lugar para nuevas ideas .

Iván Conte

James Ferraro - Adventures In Green Foot Printing

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