Fantastic Plastic Fantastic Plastic

Álbumes

Lee Bannon Lee Bannon Fantastic Plastic

7.3 / 10

Poco tiene que ver el Lee Bannon de “Fantastic Plastic”, uno de los álbumes tapados de este 2012, con el Lee Bannon que hace cuatro o cinco años producía fogosos arrebatos boom bap para Trife Diesel o Big Shug. Si por entonces, cuando todavía era un novato con aspiraciones de vender sus beats a grandes nombres del firmamento, se limitaba a explotar la influencia de RZA, DJ Premier y DR Period para adaptarse al sonido que le pedían los MCs con los que trabajaba, en la actualidad su discurso más personal se mueve por territorios de experimentación y búsqueda notablemente más interesantes. No sería el caso de su reciente mixtape junto a Termanology y Ea$y Money, de perfil más convencional, pero sí de este complejo álbum que se ciñe a la perfección a su condición de rara avis del underground californiano actual.

“Fantastic Plastic” tiene mucho de Madlib y J Dilla. No solo en el tipo de sonido, cajón de sastre de todo tipo de influencias y referencias bien cruzadas –funk, soul, ragga, bandas sonoras de sci-fi, samples de series de televisión, sonidos extraños de procedencia irreconocible–, sino también porque persigue el mismo objetivo: que cada una de sus grabaciones, por experimental y heterodoxa que sea, tenga alma. Es éste un disco inclasificable que desafía cualquier estructura lógica o convencional: empieza con el tema titular, con rimas de yU, muy a la manera de Madvillain, y después se pierde en tres cortes instrumentales inspirados claramente en esa bellísima sinfonía del sample llamada “Donuts”. En realidad, la sombra de esta obra maestra de Dilla se asoma a lo largo y ancho de todo el álbum, con algunos momentos de absoluta clarividencia – “Space Glide” o “The Noise In Color” incluso transmiten la misma tristeza soulful–, y con la única variante formal de las colaboraciones vocales.

“The Thing”, con Del The Funky Homosapien, nos recuerda que Bannon se puede pasar al boom bap cuando quiera, y con resultados de impresión. En cambio, “Search & Destroy” o “In Color” siguen los pasos de Madlib en la búsqueda de ese funk tóxico y marciano que caracteriza a la versión menos ortodoxa del productor de Lootpack. Puede sonar crudo, fumado o lo que sea. La variedad de influencias y registros que baraja el californiano hacen que, en conjunto, “Fantastic Plastic” tenga más apariencia de contenedor de ideas y pruebas desordenadas que de álbum al uso. Eso le convierte en un lanzamiento disperso, con altos y bajos, y poco focalizado, pero también en una ambiciosa representación del abanico de sonidos y derivaciones que aporta un discurso todavía joven e inexperto con notables posibilidades de expansión y crecimiento.

PG&E

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar