Fabriclive 58 Fabriclive 58

Álbumes

Goldie GoldieFabriclive 58

7.8 / 10

Goldie  Fabriclive 58 FABRIC

Aunque hayan pasado sus años de gloria en el hampa del breakbeat londinense, aunque 16 inviernos contemplen el histórico “Timeless”, Goldie ha conseguido sobrevivir a los tiempos que corren contagiándose del vigor juvenil de las nuevas generaciones de la escena drum’n’bass, a las que ha dado asueto y alimento desde su sello Metalheadz. Lejos de lamerse las heridas en el estudio, maldecir a los newcomers y leer Mixmags del 97 con un vaso de whisky en la mano, Clifford Joseph Price ha sabido mantenerse en carrera y en forma, pegándose a las liebres más jóvenes y resistentes, descubriéndonos auténticos corredores de fondo cuya cabezonería está manteniendo la cultura d’n’b viva y coleando.

La cascada de breaks y graves radioactivos de este Fabriclive es atenazadora, no hay tiempo para sacar la cabeza y respirar, no hay tiempo que perder, coño. Goldie dispone un tartán rugoso de jungle sin adulterar y pisa el acelerador de su Ford Camaro tuneado hasta convertir el motor en mantequilla. Dominan los cortes más flamígeros, un sonido actualizado de alta producción, pero con las dosis de bilis y nocturnidad que exigen las circunstancias. No sería Goldie si fuera de otro modo: el maestro parece estar diciéndonos que las nuevas camadas de beatmakers tiene la misma garra que los pioneros de los 90, que el drum’n’bass, pese a vivir a la sombra del dubstep y derivados, sigue palpitando bajo la alfombra del asfalto londinense con la furia y agresividad de siempre. Y suerte que el actual Goldie es un tipo entregado al yoga y a la paz interior, porque el tour de force al que somete al oyente es de órdago. 27 cortes destripados a toda velocidad. Ni paréntesis atmosféricos ni pollas. Como dice nuestro hombre en la web de Fabric, no es esta una música para pusilánimes. Y es cierto: el set es un chute de adrenalina y euforia tan trepidante que o te deja nuevo o te vuelve loco.

En esta tesitura, y cuando se cumplen ya 17 años de la creación del imperio Metalheadz, la sesión –compuesta al 80% por capitostes y nuevos jugadores del label de Goldie– reivindica con sobradísimo éxito el estado actual de una escena que todavía muerde. Las brutales “Patience VIP” de Jubei y “Hold It” suenan como locomotoras fuera de control. La ecualización de los bajos y los subgraves es salvaje, caníbal, sadista. El “Old Headz” de Majik & Wickaman te hace temblar las vértebras como si fueran fichas de dominó. El empalme asesino de “The Gatekeeper” de Fresh –necesitaréis auriculares de titanio, aviso– y “Proteus” de DJ Hazard es una ensalada envenenada con beats adrenalínicos, golpeo crudo y bass al máximo. Y lo mejor llega al final, con un regalo para los que ya calzamos canas y somos el hazmerreír de universitarias y veinteañeras. Acabar con “Timeless” es un guiño que los hijos de los años 90 agradecemos con cierta nostalgia. Ni yoga, ni papeles secundarios en “Eastenders”, ni reality shows para pagarse el divorcio, ni nada, Goldie sigue estando ahí y Fabric lo sabe: un DJ prodigioso que no estaba muerto, joder, estaba de parranda… espiritual.

Óscar Broc

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