Fabric 63 Fabric 63

Álbumes

Levon Vincent Levon VincentFabric 63

7.5 / 10

Pocos nombres del panorama electrónico actual ofrecen tantas garantías en cuanto a house y techno de filiación analógica se refiere como Levon Vincent. Nacido en Houston y criado musicalmente en la vibrante escena del Lower East Side neoyorquino pre-Giuliani, Vincent ha sabido esperar su oportunidad pacientemente, moldeando su sonido y buscando su lugar en el conglomerado electrónico a lo largo de diez años de carrera. Ese momento es ahora. Un ascenso que, tal y como él mismo explica en la entrevista promocional que acompaña este lanzamiento, empezó a forjarse con la edición de la primera referencia de su sello Novel Sounds en 2009 y que ahora se confirma definitivamente con este “Fabric 63”. Y es que aunque el nivel de respeto que se ha ganado en el underground de los sonidos bailables subterráneos probablemente no necesita ser refrendado más allá de la calidad de sus lanzamientos, es innegable que el hecho de que el club londinense te encargue un mix para su célebre serie es el reconocimiento simbólico de que juegas en la liga de los grandes.

Una de las principales señas de identidad de los artistas que saben forjarse una verdadera personalidad artística es la coherencia que desprende cada una de sus emisiones creativas. Esto, no vamos a descubrirlo ahora, se consigue aunando background, maestría y seriedad. Aspectos, todos ellos, en los que Levon Vincent va sobrado. No es extraño, pues, que esta sesión suene como una extensión a la vez que complemento de cada una de sus producciones. Sí, evidentemente en este aspecto influye el hecho que casi la mitad del tracklist este conformado por creaciones propias (muchas de ellas inéditas), pero más determinante que esto es que Vincent tenga perfectamente delimitada cuál es su perspectiva y se centre en profundizar en ella. Es por ello que, para la ocasión, se rodea exclusivamente de compatriotas que, de algún modo u otro, han compartido su recorrido musical o, como en caso del debutante JM De Frias, representan nuevos escalones de un mismo flujo. Su relación con Jus-ED (capo de Underground Quality), por ejemplo, se remonta a los tiempos en los que trabajaba en la tienda Halycon de Brooklyn, mientras que las fiestas que organizaba Anthony Parasole (su ahora socio en el sello Deconstruct) en su loft fueron un punto de encuentro común para la mayoría de productores que conforman el tracklist. Remarcar estas conjunciones vitales no tendría demasiado sentido si no fuera porque acaban resultando determinantes en la fluidez con la se desarrolla el mix. Así pues, ya lo habrán adivinado, estamos ante un decálogo de atmósferas polvorientas de texturas analógica, ritmos que huyen de la obviedad, líneas de bajo siempre robustas y el extra de profundidad que aporta el poso dub. Efectivamente, las grandes señas de identidad del sonido de Vincent.

Otra de las características de nuestro hombres es que es un tipo sobrio, así lo corroboran tanto la solemnidad bien entendida como sus siempre austeros artworks. Esto se ve reflejado en el modo en que está mezclada la sesión. Dejando de lado cualquier atisbo de filigrana (ni siquiera toca los platos para hacer correcciones de velocidad, sino que se limita a sincronizar los tempos con el pitch-bend), Vincent se centra en que cada una de las piezas encaje con extrema suavidad. Ello dibuja el marco perfecto para desarrollar el que parece que sea su máximo objetivo con la sesión: el sublimar la creación de una atmósfera de ensoñación hipnótica de contrastes sutiles y emociones contenidas pero constantes. Ya en la primera mezcla, que nos lleva del “Earth Calls” de Joey Anderson al “Blaze (Do Dah Dab Mix)” de Jus-Ed, queda claro que la selección basculará entre el techno trufado en dub y envuelto en aires detroitianos y el house de ambientes nocturnos y emborronados. El siguiente tramo, que incluye el “Intrinsic Motivation” de JM De Frias y dos composiciones de sus propias composiciones antes de desembocar en el “Times Like This” de DJ QU, prueba otra de las constantes del mix; Vincent prefiere centrarse en una paleta de ingredientes limitada, los mencionados ecos dub, ocasionales fraseos de piano de sabor jazzy, secuencias cerebrales y pads desteñidos, para crear la impresión de estar ante una versión extendida de una de sus propias producciones. Tras una sección altamente gaseosa cortesía de otras dos de sus producciones, el mix alcanza sus cotas más subterráneas con el “Hydrine” de Joey Anderson y el “Tyson” de Anthony Parasole. Repercutiendo en la idea de los contrastes anímicos, el binomio que forman “The End” (otra producción de Vincent) y “Blacklight” de Black Jazz Consortium dan un respiro antes de la última sacudida, encarnada en un clásico de su catálogo ( “Early Reflections”) y otro track que sin duda aspira a serlo (el inédito y majestuoso “Rainstorm II”). Finalmente, la conclusión llega con la balsámica “Far Away (Atmospheric Pass)” de Black Jazz Consortium, que cierra el recorrido recuperando los pianos jazz, esta vez sin percusión alguna.

Estamos, en definitivamente, ante una sesión en la que Vincent da muestras de que, además de uno de los productores más significativos de la actualidad, es un enorme DJ. Aún así, y como ya se habrá podido intuir a lo largo de esta crítica, se trata de un mix enmarcado en unas coordenadas muy concretas y, por tanto, dirigido a un determinado tipo de oyentes. Y es que del mismo modo en que la coherencia y la cohesión pueden ser bazas muy positivas, pueden tornarse en un handicap para aquellos que calibran los mixes en términos de diversión o buscan siempre el giro inesperado. En otras palabras, si eres fan del sonido de Vincent seguramente vibrarás sin paliativos, mientras que para los que no estén tan familiarizados con su trabajo quizá sea un hueso duro de roer. Pero que nadie lo dude; esto es pura delicatessen techno.

Early Reflections

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