FabricLive 61 FabricLive 61

Álbumes

FabricLive 61

7.9 / 10

En 2006 vi detrás de los platos a Pinch por primera vez, en el DMZ de Brixton. Si no recuerdo mal, fue una de las primeras fiestas DMZ que se organizaron después de que Mary Anne Hobbs hubiera ayudado a popularizar la noche a través de la sección Dubstep Warz de su programa de radio Breezeblock, y a situarles en el mapa tras un largo tiempo siendo un acontecimiento puramente underground y apenas conocido. El set de Pinch fue uno de esos que cuesta olvidar: el productor de Bristol comenzó a descorchar algunos de los riddims más desconcertantes y físicamente poderosos que yo haya podido escuchar nunca, abriéndose paso por el crossover entre el dubstep y el minimal techno que artistas como Peverelest o sellos como Skull Disco o su propia marca Tectonic habían comenzado a difundir entre la escena. La pista de baile se convirtió en un paraíso, y muchos nos quedamos perdidos en la música, con la sensación, una vez salidos a la calle, de haber vivido uno de esos verdaderos momentos de iluminación.

Traigo esta historia a colación por dos razones. La primera, porque cambió para siempre la percepción que tenía de Pinch y de su trabajo. Después de aquella noche, pasó a ser uno de mis DJs favoritos dentro de los márgenes del dubstep, sobre todo porque como selector, productor y director de un sello siempre ha intentado mantenerse fiel al ethos original de la música, alguien a quien cuesta etiquetar y clasificar en un cierto rango de bpms. Y cada vez que le veo pinchar, algo en mí siempre espera encontrarse de nuevo con una epifanía similar a aquella. En segundo lugar, y centrándonos más en el tema que nos ocupa, porque es Pinch quien oficia el volumen 61 de la serie FabricLive y ofrece un trabajo impecable: este mix es un ejemplo claro de por qué él sigue siendo uno de los DJs más avanzados de su escena.

El tracklist es un resumen diáfano del tipo de sonido y material que se ha ido editando en Tectonic a lo largo de los últimos años, ese tipo de música de club por la que Pinch ha apostado, la que se ha esforzado en llevar al límite. Su sonido es variado y atrevido, se niega a basarse en una sola idea de uniformidad, evita estancarse en un único tempo invariable. El mix comienza duro y acaba aún más duro, y pocas son las ocasiones en las que se descuelga de este patrón a lo largo del camino, sin contar algunos pocos momentos profundos, más meditativos, en los que suenan su colaboración con Shackleton ( “Rooms Within A Room”), su remix para Henry & Louis o el tema que firmó a medias con Quest ( “In Dreams”), que curiosamente aparecen condensados en un tramo de unos diez minutos aproximadamente, muy cerca los unos de los otros.

Como ocurre siempre con esta serie, la última edición de FabricLive demanda ser escuchada y sentida (e incluso mejor si es con auriculares) de principio a final de una tirada, para así apreciar el efecto completo. Entre mis momentos favoritos de la selección de temas podría citar algunos más de esos momentos profundos antes mencionados, como el “Slow Down” de F –que ha sido uno de los discos que más he apreciado en los últimos tiempos–, la colaboración con Loefah, “Broken”, que suena como esos clásicos temas oscuros para bailar con la mirada baja y perdida en el dancefloor, o las aportaciones de Roska, Goth-Trad, Om Unit e Illum Sphere, que están todas sacadas de “Tectonic Plates vol. 3”, una recopilación que se editará próximamente y que dan la medida, con mucha exactitud, de los intentos de Pinch y su sello por seguir puliendo las aristas de un sonido y una escena que ha acabado por solidificarse en un único bloque estético.

“FabricLive 61” es un viaje alucinante comandado por un as de la conducción en este terreno. Trae recuerdos neblinosos de clubes oscuros, atmósferas tibias y bajos que te aplastan el pecho. En cierto modo, también ofrece una imagen muy precisa de lo que es una noche en la pista de Fabric. No creo que se necesite más para solidificar el prestigio de Pinch como uno de los artistas más consistentes y generosos de todos los que han salido de la esfera dubstep. Y si alguien, alguna vez, no lo ha tenido del todo claro, este mix-CD es una razón de peso más para añadir al debate, además de ser el aperitivo perfecto a todo lo bueno que está por venir en 2012.

Laurent Fintoni

Escúchalo aquí.

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