FURTHUR FURTHUR

Álbumes

Dropxlife DropxlifeFURTHUR

6.6 / 10

Dropxlife  FURTHUR

Parece que con la infección viral del cloud rap –etiqueta vaguísima, cajón de sastre de cosas muy dispares– regresa con más fuerza que nunca la figura del beatmaker y, de rebote, los beats instrumentales. Tengámoslo en cuenta: internet es el ecosistema en que los productores noveles hacen circular bases para que los rappers, muchos de ellos también desconocidos, rimen sobre ellas. Nos daríamos con un canto en los dientes para que la cosecha de 2012 fuera como la del año pasado, donde, utilizando la terminología de José Mota, la ganancia fue por la demasía y no por el merme. El partido está reñido entre dos contendientes: los artilleros del offbeat y los inquilinos de la Gran Nube. Los primeros veneran a la deidad J Dilla y descuajaringan las bases, las hacen crujir. Son cachorros hambrientos, tanto que hasta se meriendan las letras de sus nombres: Mndsngn, Knxwledge, Shlohmo; los segundos, hacen levitar al beat: su música es texturosa, ambiental, con un posillo new age y su Lord of the Clouds es Clams Casino, pero también está Keyboard Kid y, desde ahorita mismo, Dropxlife, un productor asociado al colectivo X.O., en la misma constelación que The Weeknd. De él poco sabemos: por lo que escribe en las redes sociales, tiene origen oriental –habla de sí mismo como gook o chink, argot yanqui bastante racista para referirse a los descendientes de chinos o coreanos–, postea temas de lo-fi, rap actual y soul clásico, repite la palabra “swag” como si tuviera síndrome de Tourette, y ya tenía colgada otra mixtape, “Pawncho” (2011). En su canal de Youtube adereza cada tema con comentarios sobre el papel del artista en la sociedad actual, sobre el consumismo, la industria del entretenimiento y reflexiones más personales, pero sin dejar entrever el contexto, de modo que resultan como mínimo desconcertantes y poco aportan al conocimiento de su autor.

En “FURTHUR” encontramos una música todavía en construcción de un productor al que aún faltan horas de vuelo pero, no lo duden, con talento: si todavía no se han descargado la mixtape, refresquen el tema “Initiation” de The Weeknd, el más bizarro de “Echoes Of Silence”, con su síncopa y su tratamiento de voces bipolar, en el cual intervino. La estructura de los temas aquí es muy simple y nada tiene que ver con las canciones mucho más elaboradas de The Weeknd: se basa en el trabajo sobre casi un único loop y la manipulación del mismo, así como la elaboración de texturas alrededor suyo, que ni mucho menos llegan al blending artesanal de un Clams Casino. Justamente la beat tape tiene mejores resultados cuando estos motivos invocan a nivel musical/emocional a los chicos de Toronto. “1STFLR” tiene un riff de guitarra distorsionada que se va repitiendo y modulando durante el tema, como la sonoridad de aquel memorable “Wicked Games”; “BE4EVER”, en cambio, trabaja sobre un loop de orquesta muy emo sobre el que poco nos costaría imaginar a Abel Tesfaye lamiendo sus heridas y lavando sus pecados con su emblemático falsete. Otras esencias impregnan el disco: trazas vocales de How To Dress Well en “FURTHUR, en concreto un sample de “Lover’s Star”, o guiños a Balam Acab en la producción ardillesca de “REDXBLOOR” o “TRIPXENT”. Sin duda, si todos estos intentos se hubieran canalizado de una manera más fluida y elaborada, estaríamos hablando de un gran disco. A este jovenzuelo no le queda otra que ponerse hasta las trancas de trabajar para la próxima mixtape.

Descarga la mixtape.

“BexForever”

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