Everything is Boring and Everyone is a Fucking Liar Everything is Boring and Everyone is a Fucking Liar

Álbumes

Spank Rock Spank RockEverything is Boring and Everyone is a Fucking Liar

7.5 / 10

BAD BLOOD RECORDS

Cinco años hemos tenido que esperar los fans del redondísimo “Yoyoyoyoyo” para que Spank Rock se descolgara con nuevo trabajo. Este “Everything Is Boring And Everyone Is A Fucking Liar” –publicado en su propio sello Bad Blood Records– tiene mucho del Naeem Juwan que ya conocíamos, pero le añade salsa al asunto. En general, es un disco algo más sintético, eléctrico y, sobre todo, más surtido en el apartado de colaboraciones –todas de lujo, de paso sea dicho–. La más sonada, además de la de su fiel XXXchange, es la de Boys Noize, el productor electro, que ha metido la pezuña hasta el fondo del asunto. El ejemplo más vibrante de la colisión entre el rap raver de Spank Rock y la electrónica fina del alemán lo encontramos en “Energy”, un primer single que (paradojas de la vida) es el último corte del disco. Bailable y pegadizo, tiene todos los números para despertar oleadas masivas de thumbs up en los muros de Facebook. Pharrel Williams, que no se pierde una movida trendy ni harto de vino, también ha esparcido los polvos mágicos del sonido The Neptunes cuando ha visto que se avecinaba una bien gorda. Otros pesos pesados en cuestión de producción son Chris Rockwell y Squeak E. Clean, de N.A.S.A.

Y aunque Spank Rock sea un auténtico visionario y un experto en esto de darle un twist al rapeo como tal, el disco no podía empezar de forma más purista. El apacible sonido de una aguja rascando un vinilo da comienzo al álbum mediante “Ta Da”, el tema que seguramente más nos recuerde al mítico “Yoyoyoyoyo”; una perfecta introducción para pasar a dos temazos co-firmados. El primero, “Nasty”, cuenta con el apoyo de Big Freedia, encargado de presentarnos una secuencia desasosegada de loops tan violentos como trepidantes, una montaña rusa esquizofrénica que se apacigua con la llegada de “Car Song”, un tema con notas oníricas en el que rápidamente reconocemos la voz de Santigold –con la que, por cierto, ya colaboró en “Bangers” en su años de parón junto a Amanda Blank–. Es uno de los mejores tracks del disco y de los pocos que permiten una mínima tregua al ritmo taquicárdico del MC.

Los momentos imparables se suceden a lo largo del disco, y los temas que encontramos justo a continuación – “Birfday” (“ every day I wake up as if it was my fucking bitrthday”) y “The Dance”, no son menos. De hecho, son pistas irrefutables que nos demuestra que, durante estos cinco años, Spank ha estado buscando la inspiración entre dancehalls, fiestas eternas y noches encadenadas. Eso sí, la cumbre del despiporre la encontramos en “#1 Hit”. Quien avisa no es traidor: como bien anuncia el título, es todo un himno booty, el momento cumbre para eso del shake your ass. Si es que el momento de mover el trasero no había llegado antes. A bailar, pues.

Ariana Diaz

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