EPs 1991–2002 EPs 1991–2002

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Autechre AutechreEPs 1991–2002

8 / 10

Autechre  EPs 1991–2002 WARP

¿Es, por casualidad, una idea disparatada pensar que, en días como estos, un producto como el que tenemos entre manos pudiera atraer el interés del público? Por supuesto, la caja de CDs en cuestión (o, en caso de preferirse, la descarga con todo reunido en un mismo archivo) comprende un total de 47 piezas musicales de reconocida calidad; por supuesto, todo ello viene empaquetado de manera golosa. Lo que subyace es la comodidad que implica tenerla a mano sin dedicarle más esfuerzo del necesario: ahí fuera hay muchas fórmulas para tener esta música, opciones de descarga pre-existentes y legítimas, incluso se puede acudir al siempre cómodo mercado de los CDs y vinilos de segunda mano; cualquiera sirve, pero si nos ceñimos a la realidad, quien haya sido un oyente curioso en los últimos tiempos ya sabe lo que hay y se ha procurado reunir este material.

En sí misma, esta caja que reúne los “EPs 1991–2002” tiene varios atractivos para fomentar las ventas, básicamente porque reúne mucho material que lleva bastante tiempo descatalogado de los fondos de Warp. Lo que tiene más chicha quizá sea la edición, por primera vez en CD y en digital, del primer y antediluviano single de Autechre, anterior incluso a su debut en Warp. Originalmente planchados en Hardcore Records, “Cavity Job” y la cara B “Accelera 1+2” son ese tipo de ficheros que los fans no han parado de intercambiar sin descanso a través de las herramientas de download (ojalá mucha de esa gente se muestre como un buen fan y opte por comprar la colección sin pensarlo ni un momento). Se trata de dos magmas burbujeantes y disfrutables brotados de la cara oscura de la escena rave (con una ingeniería de sonido vagamente basada en el prototipo establecido por 4 Hero); la inclusión de estos dos temas no deja de ser un mero gesto documental, a pesar de que esa función ya nos sirve. A lo largo de la duración de las piezas resulta interesante escuchar cómo la superficie exterior de la paleta del sonido que distinguiría a Autechre, ese conjunto de aristas armónicas y tímbricas, no se había pulido todavía.

Cuando llegamos a “Basscadet EP”, el culebreo de ameba que distinguía a sus primeros discos ya ha acabado por florecer en la misma medida que los dos primeros álbumes, abundantes en sonido. Esta sensación de haber alcanzado una identidad artística es la que les situó en la corriente principal de la llamada “música electrónica para escuchar”, codificada en el periodo de la serie “Artificial Intelligence” de Warp. “Anvil Vapre” resolvió la situación (ya fuera intencionadamente o no) con la ejemplificación de una estrategia: el formato EP como una válvula de escape o un refresco, más directo en su sonido y quizá menos auto-consciente. Aunque, de todos modos, sigue brotanto aquí el golpeteo tonificante y la malicia cavernaria de las máquinas del dúo, siempre en forma de estructuras metálicas, rasposas y pesadas.

Ése es el hilo que siguen a partir de “Anti EP” y, años más tarde, en el tejido interior de “EP7”. Propuesta correosa y difícil de digerir, y con la duración de un álbum completo, el segundo disco mencionado suena como si hubieran volcado ahí las ideas a medio terminar apuntadas en un bloc de notas. Tiene apariencia de disco-esbozo en el sentido de que el sonido suena deshilachado en sus bordes. Autechre no han sido nunca, aparentemente, unos dogmáticos de la aplicación de métodos identificados con la computer music más seca, pero en este punto de su carrera el material con el que trabajaban parecía estar determinado por una cierta estética. Hay insinuaciones geométricas que acaban siendo modificadas por un caos borroso y subatómico repleto de detalles absorbentes e impredecibles.

Hay algunas excepciones que rompen con la tónica dominante en la plástica de los EPs: “Cichlisuite”, por ejemplo, resultó ser un añadido colorista a la monotonía lujosa de su álbum “Chiastic Slide”. “Garbage” fue algo así como una impresión meditativa e inesperada en comparación con la mayoría de los álbumes: cuatro largas y delicadas piezas a cámara lenta que apuntaban sonidos y acontecimientos gestuales con procesos similares a los del dub, y con una emoción que otras veces ha parecido quedar eliminada de los rompecabezas, espinosos a la vez que fascinantes, que caracterizan sus trabajos más conocidos.

En general, el valor de la mayor parte de esta recopilación se encuentra en lo fácil que resulta mirar tras las bambalinas de Autechre. A lo largo de todo el periodo cubierto, el proyecto de Sean Booth y Rob Brown ha sido uno de los más consistentes y adictivos de la música electrónica, y todavía sigue siéndolo. Sus EPs proporcionan una perspectiva más completa sobre algo que, generalmente, se ha percibido como enigmático; si ahora a mucha más gente le parece oportuno echar un vistazo rápido, sin duda el simple hecho de editar la caja habrá valido la pena.

Robin Howells

Autechre - Basscadet (Beaumont Hannant Womx)

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