Disconnect From Desire Disconnect From Desire

Álbumes

School Of Seven Bells School Of Seven BellsDisconnect From Desire

8.1 / 10

School of Seven Bells, Disconnect From Desire FULL TIME HOBBY

A la espera de que Benjamin Curtis (ex The Secret Machines y actual hombre tras la cortina de los presentes School Of Seven Bells) aparezca en los escenarios flanqueando a todo un Michael Rother (léase Neu!) y sus colegas Steve Shelley (baterista de Sonic Youth) y Aaron Mullan ( Tall Firs) en el supergrupo que tocará en directo (a partir de ya) canciones de (adivinen quién corta el bacalao aquí. Sí. Muy bien) Neu!, nos quedamos por estos lares con la aparición en las estanterías de lo nuevo del trío neoyorquino que nos ocupa. Las hermanas gemelas Ally y Claudia Deheza (On!Air!Library!) y Curtis, que se conocieron cuando telonearon a Interpol, abandonaron lo que hasta ese momento se llevaban entre manos y se pusieron manos a la obra para parir “Alpinisms” (2008), un debut muy logrado donde ya comenzaban a mezclar el dream pop con las características shoegaze y los panoramas siderales. En éste “Disconnect From Desire” no encontramos una evolución salvaje en sus argumentos previos, pero sí un refinamiento estilístico, un centrarse en unos tiempos y sonidos determinados, que echábamos de menos en el primer álbum.

Durante toda la escucha, nos encontraremos con un monólogo de coros y notas alargadas con un telón de fondo sedoso (y narcótico por momentos) que son la pareja de baile de unos ritmos dance y destellos de rock progresivo (¿quizá reminiscencias del krautrock, y más ahora que Rother y Curtis se guiñan el ojo?) que aunque parezca mentira, no sólo resultan agradables, sino también lógicos (dentro de una lógica que hacen posible grandes ingenieros de la música [y también de la construcción. ¿No dicen que han construido la torre más inclinada del mundo por delante de la de Pisa, por ejemplo?]). Si las cosas se hacen bien, todo es posible y fluye natural. El ejemplo de lo que acabamos de decir es “ Windstorm”, “ Dust Devil” (ese sonido ambiental de los motores de una nave interestelar que da paso a beats rítmicos potentes y densos y voces agradables perdidas en el ozono) o el dance profundo de “ Camarilla”, nuevamente una producción ruda pero ultraefectiva y sin quitarle méritos, pues hacen uso de los sonidos con economía y con muy buen hacer, creando un estilo muy identificable.

Las voces firmes y bellas de las señoritas Deheza se nos antojarán como cantos de sirena (irresistibles con el sintetizado ochentas a lo Vangelis de “ Heart Is Strange”, la querencia por melodías suaves y agradables al tacto se escucharán en “ ILU” (donde se parecen a unos Pet Shop Boys en plan relax), y veremos un intimismo de medio tiempo en la agradable “ Dial”, pero no perdamos el norte de vista: tiran hacia una sonoridad más espesa que el caldo de un estofado (“ Babelonia”, que suena correctamente a Cocteau Twins). No hay ecos ni reverbs, pero hay un grosor de varios decibelios de ancho que es todo un colchón homogéneo sin sobresaltos importantes (dejando de lado la caja de ritmos, poderosa en varios temas, la única interrupción estilística serán treinta segundos de un solo de teclado –algo raro, viendo que el resto es todo voces, letras y cantos ululantes–, formado por cuatro notas sencillas en “ Joviann”).

Cuenta la leyenda que existe una escuela, situada en algún punto entre los Andes y las afueras de Bogotá, donde ladrones con el cartel L colgando en la espalda aprenden técnicas profesionales para robar a los turistas. El examen final consiste en dejar agujereados los bolsillos de un muñeco humano que tiene escondidas en su interior siete pequeñas campanas. Un campanilleo es un cinco. Un campanazo es un ceraco. De ahí el nombre de éste trío de artistas. Pero no es ninguna metáfora. Cual canto de sirenas, el himno adormecido “ The Wait”, entre otros temas de éste notable “Disconnect From Desire”, es capaz de dejarnos en bragas cual Ronald Biggs. Aquí se actualizan algunos detalles de New Order, de The Smiths, de los new romantics, de la ensoñación del sello 4AD, y las comparaciones no les vienen grandes. Escuchar, pues, con atención. Jordi Guinart

School of Seven Bells - Heart is Strange - Disconnect From Desire

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