Diaper Island Diaper Island

Álbumes

Chad Vangaalen Chad VangaalenDiaper Island

7.5 / 10

Chad VanGaalen  Diaper Island

SUB POP

Chad VanGaalen lleva años demostrando que se puede compaginar a la perfección las tareas de productor y de músico. Por un lado, ha conseguido que Women, vecinos y amigos de Calgary, se hayan convertido en una de las bandas más excitantes del panorama canadiense, facturándoles dos discos notables, “Women” y “Public Strain”. Él, mientras, también crea su propia música. En 2008 ya nos maravilló con ese soberbio “Soft Airplane” y a ahora vuelve, después de llamar a la puerta de numerosos sellos cargado con 80 canciones, con un nuevo álbum, “Diaper Island”, amparado por Sub Pop y Flemish Eye, únicas casas que se han dado cuenta del enorme talento de este canadiense. Una brillantez que no sólo se limita al terreno musical, sino que además el tipo es un excelente diseñador (esa portada que ven sobre estas líneas es suya y va directa a lo mejor del año junto a la de “Bon Iver” y “Zonoscope” de Cut Copy) y un no menos habilidoso animador gráfico (vean sino el primer videoclip de este nuevo trabajo, “Peace On The Rise”, una pieza de viajes interestelares).

Para preparar este “Diaper Island”, el canadiense decidió cambiar radicalmente su método de trabajo. En lugar de encerrarse en su sótano minúsculo y opresivo como había hecho hasta entonces, decidió montar un estudio (irónicamente bautizado Yoko Eno), aunque eso sí, sin abandonar la intimidad de su casa, para trabajar sin ningún tipo de presión. La premisa de este nuevo álbum es que sonase más rockero y centrado en las guitarras, y vaya si lo ha conseguido. Pese a que contiene algunos momentos románticos como ese primer sencillo, “Sara”, toda una declaración de amor a su pareja y musa, VanGaalen acelera los tempos sin previo aviso en “Replace Me”, una suerte de fuga hacia al horizonte en clave post-punk con una voz difuminada que hace que del tema se apodere un cierto halo a Deerhunter. Todo ello hasta llegar a un rock cavernoso y plomizo de tintes psicodélicos en “Blonde Hash”.

“Diaper Island” es un disco que cabalga entre los años sesenta y los noventa. Si cerramos los ojos al escuchar la pensativa “Heavy Stones” no podemos más que imaginarnos a un joven Bob Dylan armado con su armónica. Más folk nos encontramos en la convenientemente titulada “Wandering Spirits”, con una travesura final en forma de base electrónica descolocada. “Freedom For A Policeman” suena como si Chad VanGaalen se pusiese a producir a Wavves con un ojo puesto en la costa oeste norteamericana y otro en la discografía de The Who. Por otro lado, “Burning Photographs” nos lleva directos a los tiempos de la explosión del indie. Es Sonic Youth en estado puro. Una idea, ésta de cabalgar con soltura entre dos momentos musicales distintos, que ya empleó cuando trabajó junto a sus amigos de Calgary. El canadiense importa aquí algunos de los sonidos que crearon. “Peace On The Rise” tiene esas mismas guitarras, aunque sin toda la distorsión que predominaba en “Public Strain”. Para entendernos, es una muestra de cómo sonarían Women sin distorsión. También se observan estas similitudes en la apertura, “Do Not Fear”, con bonitas armonías vocales de regalo.

Queda claro que Chad VanGaalen sabe desenvolverse bien en cualquier circunstancia, que es lo que hace a alguien grande de verdad. “Soft Airplane” era intimista y perspicaz, mientras que “Diaper Island” es cohesivo y expansivo. Este nuevo álbum explora nuevos sonidos, tal y como se nos prometió, pero sin llegar a ser disonante con tanto cambio de registro. Las canciones más reposadas como ese lamento que es “Shave My Pussy” conviven en armonía con maravillas frenéticas como “Replace Me”.

Álvaro García Montoliu

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