Dept. Of Disappearance Dept. Of Disappearance

Álbumes

Jason Lytle Jason LytleDept. Of Disappearance

7.1 / 10

El folk (pop) de raíz electrónica (electrónica lo-fi, de tipo sentado ante su ordenador con una guitarra y una voz capaz de derretir carámbanos de hielo del tamaño de transatlánticos) del ex Grandaddy Jason Lytle se ensancha y alcanza matices místicos ( “Young Saints”) en este profundo “Dept. Of Disappearance”, que, aunque figure como cuarta referencia a su nombre, en solitario, es en realidad su segunda apuesta en firme (obviemos el impulsivo EP navideño que estaba únicamente formado por improvisaciones al piano, y su experimento con otros ex miembros de Grandaddy), y el más bucólico de todos ellos (no sólo el piano en “Hangtown” lo es, la cadencia de la canción y la voz de Lytle suenan a tipo que vagabundea, siempre cabizbajo, por el bosque). Tiene la música de Jason Lytle texturas de granulado televisivo, es un pop decididamente soñoliento (hasta cuando canta que todo irá bien en “Get Up And Go” la sensación es la de que lo hace desde muy lejos, tal vez el espacio exterior, sabiendo algo que los demás no sabemos, pero a la vez sonando tan lejano que no resulta fiable), que a veces se detiene y simplemente flota (los segundos en que ruge el viento en Last Problem Of The Alps”) y otras juega a componer una sinfonía perfecta (y triste, y, sí, nocturna, suplicante: “Matterhorn”).

Aunque no lo parezca, por la amplitud de matices del álbum, la producción (incluida el arpa que suena en “Willow Wand Willow Wand”) ha corrido a cargo de una sola persona (Lytle), que también ha tocado todos los instrumentos, y lo ha hecho en su estudio de Montana. Así pues, cuenta “Dept. Of Disappearance” como muestra de que el lo-fi de bedroom album evoluciona muy favorablemente y admite sintetizados (y efectos) que persiguen crear una atmósfera que por momentos parece de cabaña en mitad de una montaña nevada ( “Somewhere There's A Someone”) y en realidad trata de acercarse al folk desubicado (y perfecto) de Bon Iver, en una versión noventera (no puede evitar Lytle que el primer corte del álbum, ese “Dept. Of Disappearance”, suene ligeramente teñido de la versión más digerible del grunge, entendida como una punzante autocompasión, la misma que actúa como motor de “Your Final Setting Sun”); una versión que funciona. Funciona de la misma manera (no, mejor) en que funciona la desnudez de J Mascis en solitario. Porque se dispara en distintas direcciones manteniendo los pies en la Tierra. Una Tierra propia, y, como decimos, más cercana al Mundo de los Sueños (más nostálgicos que perturbadores) que a la Tierra que todos conocemos. Dejémonos llevar. El viaje (interior) puede ser alucinante.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar