DJ Kicks DJ Kicks

Álbumes

Scuba ScubaDJ Kicks

7.4 / 10

!K7

No sé por qué hay gente que todavía se empeña en vincular a Paul Rose con el dubstep, ni que sea tangencialmente. Su conexión con la escena –de la que emergió hace ya unos años– es escasa, por no decir inexistente. Ni siquiera Hotflush, su sello, edita material que pueda catalogarse en la misma dirección estética de Rwina, Tempa o incluso Hyperdub, si lo que queremos es poner otro ejemplo de heterodoxia. Las palabras clave que definen el trabajo de Hotflush son más bien techno y house –con una pulsión dub por debajo, eso sí; espacio y amplitud, profundidad y textura acuática–, y también lo son en el trabajo del propio Scuba como productor, no sólo por sus maxis de la serie “anónima” de SCB, sino por “Triangulation” y hasta llegar a “Adrenalin”, single de hace un mes que es también una bomba de house progresivo con armonías que se acercan incluso al trance épico. Lo dicho: ¿dubstep? Por dubstep no me sale nada.

Tampoco en su aportación a la serie DJ Kicks, en la que Scuba encaja como un guante. Esta sesión, férrea y a la vez sutil, generosa en el tracklist y en constante evolución sin que se note demasiado, recuerda mucho a la que realizó en la pasada edición de Sónar y que más tarde difundió vía streaming el programa “Essential Mix” de BBC Radio 1: un diseño de atmósfera entre acogedor y sobrecogedor, sutil en su dibujo de una dimensión calmada en la que suceden turbulencias por debajo, y también como aquel mix, con el techno como estilo de origen, punto de partida para todo lo que tiene que venir después. En los primeros minutos de “DJ Kicks”, Scuba echa mano de su cartera de contactos como A&R –un corte de Sigha en Hotflush– y de la cartera de amigos –dBridge, Surgeon, Addison Groove– para dejar clara la historia que quiere contar aquí: una de oscilaciones, breaks y homenajes al electro de los 90, al house de los 80 y al techno brumoso de la escuela Basic Channel y posterior, todo ello puesto al día por esta nueva generación de productores que, como él, empezaron en el underground dubstep y han querido ampliar su campo de acción.

Por ejemplo, la aportación de Roska, “Leapfrog”, está más cerca del house clásico que del funky house: la percusión es tribal y metálica, sí, pero mucho menos traviesa que de costumbre (y con un bajo, que más que dubstep, es grime o, en su defecto, techno hardcore del que hacía antes Joey Beltram). “And We Drop”, de Addison Groove, es como un clásico de Detroit con bassline zumbona a la manera inglesa, y en el momento en el que entra “Two Ninety One” de Function vs. Jerome Sydenham el mix no tiene vuelta atrás de ninguna clase: es hard techno rebajado de revoluciones (pero no de intensidad ni capacidad de aplastamiento) que lleva a revisiones de la old school a cuenta de Quest ( “Everybody In The Place” roza el acid), Sigha ( “Let Me In”: techno muy transparente), George Fitzgerald ( “Shackled”: deep house de manual), Jon Convex ( “Streetwalk” se comienza a adentrar en el electro a partir de un techno espacial) y cuando llega el “Acid Battery” de Boddika ya estamos plenamente en ese terreno robótico, también sutil y mental, espacioso, que prolongan con más brotes de tech-house agitado Marcel Dettmann, Arkist, Recloose y hasta llegar al propio y recién estrenado “M.A.R.S.”, otro corte en el que Scuba juega con tramas progresivas y samples de piano.

El final es un paseo, sin alteraciones ni sorpresas, ni tampoco sin piedad: más techno acuático, con bajos que se derriten –Rivet, Jichael Mackson, etc.– hasta alcanzar un final dulce con su propio “Adrenalin” y una toma ambient de Sepalcure que cierra un viaje en el que Scuba ha puesto una vez más sobre el tapete todas sus cartas: vive en Berlín, respira el sonido de Berlín, pisa más el club Berghain que el baño de su casa, está en una longitud de onda mental diferente a la que se vive en Londres, ésta es su opción musical actual y no tiene nada que ver con la que empezó. Punto. En su favor tiene los hechos: “DJ Kicks” es un mix fuerte, competente, bien medido y seleccionado, e incluso tiene un momento de humor –la revisión de “Rhythm Of The Night” de Sex Worker, uno de los freaks del sello Not Not Fun–. En su contra… en su contra más bien poco, a menos que alguien quiera usar conceptos como intruso o advenedizo, que estarían fuera de lugar.

Robert Gras

i-DJ: Scuba DJ-Kicks exclusive preview - Out on !K7 Records 17th October 2011 by !K7 Records

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