Crystallized Crystallized

Álbumes

Sinner DC Sinner DCCrystallized

8.6 / 10

Sinner DC  Crystallized AI RECORDS

No existe ningún sello en el mundo que haga tanto por mantener viva la esencia de la IDM como el inglés Ai Records. Este año cumple una década de actividad y, lejos de mostrar signos de agotamiento, sigue prensando sin cesar vinilos de una calidad incontestable, tan cuidados en el exterior (hay quien los describe como piezas de vinyl art, y no seré yo quien diga lo contrario), como en el interior. Así que es curioso que " Crystallized", quinto disco de los franceses Sinner DC, sea la primera referencia que publican en la casa en un año que, dicen ellos, quieren llenar de fastos. Eso sí, hay que saber perdonarles: aunque llegue en formato compacto (precioso: con coloristas inserciones metálicas y un tacto soberbio), y el contenido se aleje en muchos momentos del ideario habitual en el sello, el resultado no puede ser más espectacular.

Y es que ya desde el principio, desde "Go For The Stream", preciosa obertura sintética repleta de imágenes espaciales, queda claro que este es un disco ambicioso, una mezcla de ritmos anclados en un electro de aires retro (la conexión con la IDM que decíamos más arriba), melodías cristalinas, atmósferas que son pura legaña y estupendos arreglos orquestales. Mezcla que estalla en todo su esplendor a partir del segundo tema, un "Anyway" que asienta la filiación shoegaze de la banda, y potencia una capacidad para el pop que, aunque latente en sus discos anteriores (sobre todo en " Mount Age", que a buen seguro hizo suspirar de envidia a los jefes de Ghostly), nunca se había revelado con tanta fuerza. Esa sensación de esplendor se repite varias veces a lo largo del disco: "The Medium Is The Message", "Sunrized" y, sobre todo, "Digital Dust" (que es espectacular y adhesiva: el mejor momento del disco) recuerdan de manera vívida a la épica emborronada de bandas como M83, Maps o Deerhunter. Una épica que en el caso de Sinner DC, chicos listos, se puntea con detalles de techno y de trance (ahí está "Golden Horses" para demostrarlo), con alguna excursión hacia el ambient (la breve y bonita "V") y con un estupendo y largo final, "Coast", que lleva de la mano al oyente hacia un horizonte feliz y lejano. Se acaba " Crystallized" y uno siente la tentación de volver a pincharlo, una y otra vez: pocos piropos mejores se le pueden lanzar a un disco de pop sintético. Claro que, en este caso, decir que es espectacular es quedarse corto.

Vidal Romero

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