Crossed Paths Crossed Paths

Álbumes

Shifted ShiftedCrossed Paths

7.9 / 10

Son días de rabia y tinieblas. Hace tiempo que el amor dejó de tener sentido en la sociedad industrializada. Sólo se oye el repiqueteo de las máquinas, el barullo de las bobinas, los crujidos del acero oxidado. “Crossed Paths” es un disco fabricado en esta refinería satánica: la banda sonora para una generación nacida bajo una nube tóxica de contaminación y mugre. Hacía tiempo que un álbum de música de baile no le hacía una colonoscopia tan contundente a la gran urbe. El cirujano no es el doctor Benway de “El Almuerzo Desnudo”, pero casi. Se trata de Shifted, productor ocultista que ha conseguido variar la longitud de onda de su sonido, pasando de un techno trotón influenciado por la costra berlinesa a un sonido espectral, esotérico y repetitivo que deja las derivaciones germanas más ketaminosas en simples villancicos para abuelas.

El camino que le ha llevado de su EP debut “Drained” hasta su primer larga duración se puede recorrer, sobre todo, en el mapa de carreteras de Mote-Evolver, el sello de Luke Slater y la plataforma en la que su evolución ha descrito una parábola más generosa. En tan sólo un año, la propuesta del británico ha crecido descontroladamente, como Tetsuo en “Akira”, arrasando cualquier atisbo de comparación con referentes alemanes. De hecho, los mal pensados podrían hasta considerar “Crossed Paths” como un tapabocas, un aplique salvaje de nitrógeno líquido sobre las derivaciones más acuosas y lisérgicas del género. Terapia de choque, cirugía agresiva y sin anestesia para devolver al techno acolchado ese filo british tan oscuro y tormentoso que los amantes de la magia negra adoran. Belial está aquí: vuelve la caverna, vuelve el miedo.

Porque lo que esconde este cofre es electrónica de baile contundente, sin excesos en la velocidad, con loops que se repiten como el mantra de “Eyes Wide Shut”, fondos helados, reverberaciones lejanas y atmósferas, en definitiva, que devoran al oyente del mismo modo en que la niebla victoriana engullía a las prostitutas asesinadas por Jack el Destripador. Techno de batiscafo ejecutado con una precisión y una finura en el detalle que deja pasmado. Sorprende ver la maestría con la que un recién llegado asume el legado más oscuro de la tradición británica y lo actualiza guiñando un ojo inyectado en sangre a Berlín, haciendo especial hincapié en la creación de ambientes y en el tratamiento ondulante y envolvente de los graves.

Estamos ante un disco de música de baile abisal, industrial, obsesivo. “Crossed Paths” inocula tensión sin miramientos, no es un sonido alegre, es un via crucis technoide habitado por monstruosidades a las que hay que rezar con túnica negra y los auriculares a todo volumen. El ruido blanco de “Yearning”. El techno luciferino con psicofonías de “Out Of Tune”. Los glitches de ultratumba de “Coax”. La locomotora fantasma del banger “Leather”. El tam tam carnicero y rebozado de loops en espiral de “Suffocate”. El tech-house industrial de “Relict”. El terror submarino de “More Static”. No hay tregua para los débiles de espíritu, porque Shifted utiliza las estructuras bailables más maquinales como simple excusa para jodernos vivos a todos. Música con dos cojones. Arte.

Coax

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