Crazy For You Crazy For You

Álbumes

Best Coast Best CoastCrazy For You

8.6 / 10

Best Coast, Crazy For You

MEXICAN SUMMER

A estas alturas, todo el mundo sabe que Bethany Consentino, la chica al frente de Best Coast, el mayor hype viral de lo que llevamos de año (y parte del pasado), tiene un gato llamado Snacks. Consentino nunca había tenido un gato antes (dice que nunca ha sido una chica de mascotas) y no puede creerse que Snacks sea tan listo. A todo esto, adoptar a Snacks (sí, antes de entrar en la familia Consentino era un gato callejero) fue una de las dos cosas que hizo Bethany cuando regresó de su estancia en la Costa Este (alquiló un apartamento en Brooklyn cuando se cansó de los atascos de su Los Ángeles natal). La otra fue montar una banda a la que llamó Best Coast. Porque se dio cuenta de que sí, vale, Nueva York puede ser lo más, pero Los Ángeles dobla la apuesta. Es mucho Mejor Costa. De ahí el nombre de la banda. Pero, ¿de dónde sale esta chica? ¿De dónde sale una canción de pop sucio tan perfecta como “Boyfriend”? Bien, preparémonos para un pequeño viaje de cinco años. Un viaje al pasado de la chica de moda.

Bethany Consentino empezó a escribir canciones cuando todavía era una cría. Más o menos por la época en la que estaba obsesionada con los hermanos Hanson (oh, sí, una confesión sonrojante). Poco después, cuando cumplió los 17, se montó un Myspace y subió parte del material. Se hizo llamar Bethany Sharayah y, según cuenta ella misma, no tardó en recibir ofertas de discográficas que querían convertirla en un producto de consumo masivo (tal vez una nueva Amy Macdonald). Ofertas a las que Bethany respondió con un sonoro “ni pensarlo”. Siguió tocando y, cuando se mudó a Nueva York, formó parte de esa banda mutante llamada Pocahaunted e intervino en la deconstrucción hipnagógica que han llevado practicando durante un tiempo. Luego regresó a Los Ángeles, echando de menos los atascos y todo ese rollo de Hollywood, como ella misma ha admitido, se alió con Bobb Bruno y empezó a grabar canciones que suenan al lado salvaje de Martha & the Vandellas. En un año, Bruno y Consentino intoxicaron la red con un puñado de copias numeradas de sus sencillos (editaron tres 7”, un EP y una cinta de cassette) y, de la noche a la mañana, se convirtieron en un hype del tamaño de un transatlántico. ¿La fórmula? Sucio pop lo-fi, de ascendencia surf y alma girl band.

Todo eso y mucho más es “Crazy For You”, el esperadísimo primer largo de Best Coast. Llamado a figurar entre lo mejor del año, el álbum es un tratado de esperas junto al teléfono (para muestra, el inmejorable arranque del disco, “Boyfriend”, tema en el que Bethany se pregunta si el tipo en cuestión estará esperando junto al teléfono, como ella, y cuando concluye que seguramente no lo esté haciendo, exclama: “Ojalá ella fuera mi novio”), deliciosas postales de amor (en amarillo chillón y con Snacks, su gato, de fondo, como en la portada del disco) de apenas minuto y medio (o la deliciosa locura transitoria de “Crazy For You”) y arranques grunge ciertamente adorables (la ingenuidad lo-fi y el parentesco con la Joanie Sommers de “Johnny Get Angry” y la Angels de “My Boyfriend’s Back” convierten a la perezosa “Summer Mood” o la muy Spector y muy She & Him “Our Deal”, en auténticas joyas). En este último apartado reinan “The End”, “Honey” y “Goodbye”, corte de autopista en mitad de la noche, cercanas a una domesticada Courtney Love en la época en la que Hole pudo ser la banda que nunca fue (allá por 1994, cuando editaron “Live Through This”). Pero hay más. Está la muy surf y fugaz (no llega al minuto y medio) “Bratty B”, la sencillez efectiva de “Happy”, el uh-la-la-la y el suplicio de “Each & Everyday” y, por supuesto, el final feliz: “When I’m With You”.

Porque Bethany tiene un problema con los chicos. En realidad, tiene muchos problemas con los chicos. Tantos, que el disco podría haberse llamado así sin más: Mis problemas con los chicos. El caso es que se pasa el álbum esperando junto al teléfono, tratando de salir con chicos que no están mal pero que nunca serán Él, y volviéndose loca, sí, pero loca por Ti (él, claro), y, de repente, están juntos y todo es perfecto, el mundo gira y ya no es un lugar horrible (la citada “When I’m With You”). “Siempre me ha dado mucha vergüenza hablar de mis problemas con los chicos, pero cuando me pongo a escribir canciones es de lo único de lo que me salen”, ha dicho Bethany que, superando su fobia, ha actualizado la fórmula que Spector exprimió en los sesenta y que llevó a The Crystals a cantar aquello de “He Hit Me (And It Felt Like A Kiss)”. La ironía es que esa canción, ya de por sí puro teatro (y del bueno), era obra de Carole King, la chica con talento que durante mucho tiempo (la década de eclosión de las girl bands) fue demasiado fea para subir a un escenario a cantar sus canciones. Cosas de la cruel industria. Consentino aprendió la lección y empezó fidelizando a una legión de fans subterráneos (que agotaban en cuestión de minutos cada nuevo sencillo que ponía a la venta) a los que “Crazy For You” no sólo no les decepcionará sino que hará que definitivamente se vuelvan locos (y locas) por Bethany y sus problemas con los chicos. Sin duda, el must-have de la temporada. Laura Fernández

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