Confiote De Bits. A Remix Collection Confiote De Bits. A Remix Collection

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Pépé Bradock Pépé BradockConfiote De Bits. A Remix Collection

8.3 / 10

Pépé  Bradock  Confiote De Bits. A Remix Collection BBE Uno de esos housemasters que nunca fallan, pero que por lo que sea sigue en la segunda línea de fuego con pocos minutos en los telediarios. Será porque es bueno. Pépé Bradock es, desde hace tiempo, también una necesidad para el público español, y más ahora que el house aceptable ha vuelto con buen pie a la escena de baile. Desconozco el motivo por el cual aún no ha actuado nunca en España. Y otra cosa no, pero DJs de house con caché internacional por esta piel de toro los ha habido de todos los colores en los últimos años. Por lo menos desde que tengo uso de razón, no le he visto en la agenda de los clubs de este santo país. Esa ausencia dota al francés de un halo de misterio que es bien difícil hoy día, en plena era pornográfica de internet en la que todo se sabe y se ve –por no haber, no hay ni vídeos decentes en Youtube de sus apariciones por pistas de todo el mundo–. Si me equivoco que alguien me corrija, que tengo curiosidad por saber quien lo ha podido traer a España –el myspace de su sello, Atavisme, anda hecho un desastre y es imposible discernir ni siquiera sus próximas fechas–.

Supongo que debe ser una cuestión de dinero. O de reconocimiento. Porque en realidad sigue siendo un anónimo para muchos aficionados al baile del fin de semana. Será porque el tipo va a lo suyo y le importa bien poco el qué dirán: en uno de sus últimos charts incluye a Marilyn Monroe ( “kiss me, hold me, take me, love me, kiss me, kiss me, kiss me…”) y a la ahora remozada Whitney Houston. Igual tiene que ver también que sea remezclador de los solicitados y sepa manejar su carrera con buen pulso y, sobre todo, criterio –no en vano, Ewan Pearson también es fan de lo nuevo de Whitney, será por algo–. Pulso y criterio, decíamos: dos de las características fundamentales en la personalidad artística de este parisino que, segurísimo, debe estar recibiendo regularmente decenas de propuestas para remezclar material ajeno. Y un buen puñado de proyectos a los que ha dado el esperado “sí, quiero” los tenemos apañados en este desmesurado recopilatorio de remixes titulado “Confiote de Bits. A Remix Collection” aparecido en el sello container en el que cabe de todo y bueno, BBE.

A mí los franceses dados a mezclar el jazz con el house siempre me han dado un poco por ahí –me refiero incluso al más grande de todos, a Laurent Garnier, que muchas veces se embarraba en experimentos nu jazz “only for adults” que no le han acabado de salir del todo redondos–. Julien Auger, que así es como se llama Pépé, en cambio, está tocado por los dioses para sacar un sonido elegante y sofisticado en todos sus encargos. Los suyos deben ser africanos, por más señas. Y si no, recuerden su alucinante remezcla para el “Angola” de Cesária Évora como ejemplo más popular de su querencia por lo negro y que, obviamente, se incluye en este panegírico. Uno tiene su espíritu dentro bien acolchado, si no ya llega una edad en la que es difícil reaccionar y todo se vuelve cuesta abajo y sin frenos. Y Pépé es de los que viven en consonancia con su esencia artística y no se hable más. Profundo e irrevocable razonamiento para describir precisamente el deep house de blanco satén que el tipo acostumbra a practicar, aunque es bueno y toca todos los registros –en estos menesteres destacaría el uso de los coros y el tratamiento de las voces en los temas más espaciales–. Recuerdo algún remix para alguna guarrada en la que nos revolcamos gustosos hace una década en clubes como el Nitsa barcelonés como aquel “La Mouche” de Cassius en clave french-touch desatada à la Chicago, y que no se incluye en este doble recopilatorio, inabarcable por otro lado. Por minutaje, y también por los detalles técnicos y sensitivos que encierra. Lo intuimos ya de buenas a primeras cuando nos topamos con esa versión del tema “Mouth” de Iz & Diz que es mano de santo. Una muestra para empezar de su estado de gracia.

Sus remixes siguen el método de ese experto volador de cometas. Mecanismo sencillo, buena colocación de todos sus elementos, pulso y a volar alto con muy poco. Y eso que a veces tiene que trabajar sobre material cargado de calorías y azúcar como el “I Am Your Mind” de Roy Ayers. Por no hablar del remix que les planta a los International Pony: intergaláctico. Y ya me dirán qué tienen que ver entre sí los citados Cesária Évora, Cassius, Iz & Diz, Roy Ayers o International Pony… Bueno, sí, que en manos de Bradock todos ellos vuelan como cometas.

David Puente

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