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Twin Shadow Twin ShadowConfess

6.5 / 10

Emociones encontradas con lo nuevo de Twin Shadow. Por un lado, George Lewis Jr. sigue dándonos motivos para alzarse junto a Blood Orange como uno de los motores que mejor han sabido aprovecharse de la horterada ochentera (tómese esto como un piropo). Aunque en el otro lado de la balanza pesa, y mucho, que este “Confess” caiga en irregularidades que empañan los mejores brotes de un álbum que, en su conjunto, no suena tan decadente ni con tanto glamour como su predecesor. El punto de partida sigue siendo exactamente el mismo que el de “Forget” (4AD, 2010), pero aquí la sensualidad innata de sus primeras composiciones se han diluido y dejan traslucir una monotonía en bloque que juega en su contra. Si su debut tenía el encanto de ese prematuro estado de enamoramiento que te invita a hacer la maleta y mandar todo a la mierda en nombre del amor, “Confess” podría interpretarse como esa relación de pareja acomodada que cae en el vicioso error de convertir su día a día en una correlación de costumbres y lugares comunes en los que la pasión está de más.

El dominicano, sin el Grizzly Bear Chris Taylor a su lado para equilibrar su ego, le ha pillado el punto a la radiofórmula AOR. Ese medio tiempo titulado “When The Movie’s Over” que ha nacido para convertirse en la banda sonora del blockbuster romanticón de turno o esa “Patient” que podría haber venido firmada perfectamente por el peor Chris Brown o cualquier ídolo en las carpetas adolescentes de la era Super Pop, muestran al Twin Shadow más intrascendente y falto de personalidad que hemos visto hasta la fecha (mención aparte merece “Be Mine Tonight”, emborrachada de tópicos melodramáticos de manual). Y además, tal como recientemente nos confesó en una entrevista, ahora le ha dado por escuchar a héroes contemporáneos del R&B como Drake o Alicia Keys. Esto último se entiende perfectamente al escuchar la tosca “You Call Me On”.

El disco me habría dejado como un témpano de hielo si no fuera por dos excepciones: “Golden Light”, que se vale en poco más de cuatro minutos del synth-pop de ínfulas épicas (podría haberse colado en el último disco de sus amigos Hooray For Earth) y, sobre todo, “Five Seconds”. Insuperable, sin competencia que le haga sombra, ésta última condensa mejor que ninguna otra ese halo de romanticismo dañino que impregnaba su debut con su voluntad populista de reciclar los cánones más certeros de la new wave. Aquí, y sólo aquí, es cuando te das cuenta de que Twin Shadow tenía la capacidad de sobras para haber firmado un disco mucho mejor que el que definitivamente nos ha traído.

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