Come Down With Me Come Down With Me

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Errors ErrorsCome Down With Me

7 / 10

Errors  Come Down With Me ROCK ACTION

Arrimados a las filas del sello de Mogwai y tras una inspiradora gira junto a los autores de “Rock Action”, Errorsse encerraron el año pasado en una especie de búnker construido por ellos mismos para grabar este trabajo. Es una anécdota que encierra algo de la paranoia y el aislamiento de los escoceses, firmantes de una llamativa propuesta de ésas que a veces no se sabe muy bien dónde ubicar. Propuesta singular y disco cuanto menos atrevido éste, que nos sirve para hacer balance de las posibilidades e inercias entorno a algo tan abstruso como el post-rock. Fuera del mundo, bajo tierra, alérgicos a casi todo lo que suene a su alrededor, Errors quieren modernizar el género insuflándole nuevos aires, quieren redimensionar sus fronteras ampliándolas hacia parcelas aún más atrevidas de las que ya han sobrepasado. Así lo intentaron con su debut de 2008, “It’s Not Something But It Is Like Whatever”, pero aquello pasó poco menos que inadvertido. Ahora, el buen recibimiento que le ha despachado la prensa inglesa, deshecha en piropos hacia el admirable aguante de un repertorio completamente instrumental, convierte a este cerebral segundo largo en la piedra de toque de sus verdaderas aspiraciones.De una forma muy resultona, Errors consiguen fusionar el rock viscoso de guitarras con el electro, digamos, hortera, guardándose siempre algo de intriga para casi todos los temas. Pero teniendo en cuenta que nada desemboca en algo tan escandaloso como cualquier composición menor de, digamos también, !!!, se impone preguntarse… ¿hay para tanto?, ¿o va a acabar “Come Down With Me” tan olvidado como el estupendo (otro ejemplo al vuelo) “Law” de Cougar? El problema de tendencia no es. Por haber, hay en él hasta trucos bailables escuela LCD. Tan robustos como un poco forzados, los de Glasgow inoculan en la receta funk, jazz, psicodelia y hasta krautrock si hace falta. Todo ello ejecutado muy en progresivo, muy de desarrollo, lo cual provoca que uno nunca sepa muy bien a qué carta jugarse la apuesta final del dictado. Es más, por precaución, cabe atenerse a los comentarios que aseguran (no es muy difícil verlo tampoco) que estamos ante una banda que funciona eminentemente en el directo. El eterno dilema de la ejecución frente a las canciones queda postergado pues, ya que dichos contrastes podrían cambiarnos el baremo con que juzgarles como grupo.

“Bridge Or Cloud?”, apabullante carta de presentación y una de las mejores bazas del álbum, es toda ella sintes locos, sangre alemana y distorsiones fermentadas. Los dos pepinazos siguientes son igualmente sulfúricos: “A Rumor In Africa”, una pequeña explosión que cuadraría de lujo en el olvidadísimo “Myth Takes”, y la pistera “Supertribe”, que es tanto su hit absoluto como su “Bizarre Love Triangle” particular. Esos tres antisingles nos reciben como un puñetazo que no veremos devuelto hasta el tramo final del disco, allá por la altura de la galáctica “Jolomo”. De por medio, cortocircuitos post-punk aquí y allá, bizarrismo todo el rato, aunque a pesar de tanto calambre las vueltas de tuerca que algunas de las psicóticas canciones piden a gritos nunca acaben de llegar y algunas melodías se queden dormidas en los laureles. Ocurre eso a la mitad del metraje, en la fase menos (ejem) complicada, salpicada de ejemplos demasiado académicos ( “The Erskine Bridge”) que no hacen justicia a lo mejor de Errors: ese tufillo a nerdtrónica y crossover sinvergüenza que tan bien les sienta, ese regusto fluorescente que asoma sólo con verdadero interés al principio y al final del trabajo. Será entonces cuando no nos resultará difícil emparentarles con cosas como Ratatat, Metronomy o hasta los embaucadores Late of the Pier, porque son esas partes las que resucitan con más brío el recuerdo de su EP de presentación (ojo al dato con el título: “How Is My Acid House”).

Con todo, y como decíamos más arriba, lo relevante de “Come Down With Me” es que nos invita a preguntarnos con razón por el estatus del inevitable post-rock. Aunque en términos de escena nos lleven a otro lado, sus guitarras inclinan el oído hacia un género en el que brilla por su ausencia el purismo que en su momento pareció otorgarle sus mayores virtudes. Al margen de cosas puntuales como Mono, unos Mogwai cada vez más anodinos o unos siempre trabajadores Explosions In The Sky (¿incluimos a nuestros Apse?), hoy en día pocos grupos de dicho ámbito son capaces de llamar la atención apelando a lo más eminentemente yermo del estilo. Lo mismo ocurre del revés con la vertiente math, en la que obviando a Tarwater y Trans Am(atención, por cierto, al inminente “Thing” de estos últimos) la excepción que confirmaría la regla vendrían a ser la de unos insuperables Battles de quienes precisamente arrancar otra conclusión para “Come Down With Me”: la inteligencia de su “Mirrored” no es capaz de firmarla cualquiera.

Y es que la única forma de destacar hoy en el terreno de juego parece ser la opción erudita de lo abrasivo, la de Fuck Buttons, Dan Deacon, No Age, algunos más... y nada de lo que estos aplicados alumnos cosechan aquí acaba de cuajar con tal importancia. Lo brillante y sustantivo en su propuesta es el frenesí instrumental, sí, pero también hay grandes dosis de prosa alquilada en Errors y, poniéndonos tontos, no resultaría difícil atisbar en el horizonte cierta incertidumbre de objetivos, incluso una disimulada cojera compositiva en las distancias más cortas. Dos aspectos, por otro lado, inadmisibles en un trabajo de inspiración y aspiración tan Tortoise. Si quieren demostrarnos lo poco que tienen de cobardes, Errors aún deben rasgarse del todo las vestiduras y superar lo anodinamente necesario. Es lo que cabe esperar: más peligro todavía.

Cristian Rodríguez

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