Celestial Lineage Celestial Lineage

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Wolves In The Throne Room Wolves In The Throne RoomCelestial Lineage

8.1 / 10

Wolves In The Throne Room  Celestial Lineage SOUTHERN LORD

En los últimos años hemos asistido, con sorpresa, al auge mediático del black metal gracias a una importante inyección de reconocimiento crítico desde medios y entornos en los que el género estaba mal visto hasta no hace mucho tiempo. La influencia de la escena doom en el mapa internacional experimental, de Earth a Sunn O))), pasando por el apoyo de sellos como eMego, ha propiciado que aquello que hace unos años era el pasatiempo de una pandilla de descerebrados adictos al maquillaje y la literatura medieval hoy en día sea tenido en consideración e incluso forme parte de la avanzadilla musical extrema de la actualidad. Pero no todo se ha debido a un capricho coyuntural de la prensa, sino que en este reflorecimiento también tiene buena parte de culpa todo un reducto de bandas norteamericanas, con Wolves In The Throne Room a la cabeza, que han dado significado y sentido a la peligrosa idea del post-black metal o del black metal progresivo con discos relevantes, valientes y desprejuiciados.

“Two Hunters”, su segundo álbum, publicado en 2007 por Southern Lord, piedra angular de toda esta sub-escena, confirmó a WITT como otro referente que no se limitaba a jugar bajo las reglas estrictas del género. Entre las ráfagas de metralla más ortodoxas, la voz luciferina, las baterías espasmódicas y las guitarras en cascada, era fácil encontrar influencias del dark ambient, del noise, del rock progresivo e incluso del pop gótico en su engranaje, todo bien ensamblado y orquestado con coherencia en un discurso ambicioso, serio y muy poco sujeto al corsé blackmetalero. Y esta ha sido la tónica a lo largo de estos años, incluso intensificada en su último lanzamiento, un “Celestial Lineage” que ya en su arranque deja claras sus intenciones de volver a la esencia de ese “Two Hunters” con el que alcanzaron fama internacional. Casi doce minutos de constantes cambios de tempo y dinámica, con un inicio en clave operística, acelerones sulfúricos en el nudo y lentitud slowcore en el desenlace: el sonido y las intenciones de la banda resumidos a la perfección en menos de un cuarto de hora.

Guiado por dos interludios de noise-ambient que invitan a pensar en el Fennesz más turbio y partido por “Subterranean Initiation”, la propuesta más convencional y ortodoxa de todo el trayecto, “Celestial Lineage” tiene su razón de ser en la tripleta conclusiva: “Woodland Cathedral”, con la voz de Jessika Kenney, un paisaje de reminiscencias barrocas que le debe tanto al pop oscuro y etéreo 4AD como a los lamentos de John Dowland; la arrolladora “Astral Blood”, para quien esto firma la cima de este álbum, un portento de diez minutos que empieza con extrema violencia para ir evolucionando hasta desgranar un juego melódico poco habitual en estos fueros; y a modo de cierre, “Prayer Of Transformation”, otro ejemplo de por qué el discurso de WITT se mueve siempre con el prefijo post. Sin el impacto ni la sorpresa inicial de “Two Hunters”, pero con una mirada más madura y certera, “Celestial Lineage” no es tan solo la grabación más accesible y conciliadora de toda su carrera, sino también una sobria e impecable actualización de su mejor cara.

Julio Pardo

“Astral Blood”

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