Causers Of This Causers Of This

Álbumes

Toro Y Moi Toro Y MoiCausers Of This

8.1 / 10

Toro Y Moi  Causers Of This CARPARK RECORDS

Con la aparición en la blogosfera de la casete “High Times” de Washed Out la pregunta saltó a la red: ¿era Washed Out el nuevo Neon Indian? Y yo me preguntaba: ¿no podría ser Washed Out el nuevo Memory Tapes? Ahora me pregunto: ¿acaso no es Toro Y Moi el nuevo Washed Out? Ya lo dice el refrán: dos son compañía, tres son multitud. Yo añado: cuatro ya es un género musical que etiquetar. Y empezó la guerra mediática. Que si esto es “chill-wave”, que si es “glo-fi”, que si es “hypnagogic pop”. Como he decidido no entrar al trapo en la batalla de la terminología periodística musical –y no me pagan por caracteres– os dejo un reportaje en el que podréis conocer el origen de la contienda y os informo de que, para mí, estos cuatro grupos han quedado etiquetados como “música chichi que suena a casete”, donde “chichi” viene a englobar el glow, el chill y toda el aura californiana, y “que suena a casete” lo de lo-fi. Fácil, sencillo y para toda la familia, como Bricomanía.Detrás del doble nombre Toro Y Moi (que a mí me sonaba a par de bolleras pelito Hawtin, rollo Tegan & Sara) sólo hay una persona: Chaz Bundick. El típico tío que, de no ser porque hace música chula (Chaz es el cantante y guitarra del grupo de powerpop The Heist And The Accomplice) y tiene un blog con fotos bonitas y basura 2.0, no mojaría ni en broma. Él estaría en esa delgada línea que separa “ser guay” de “ser un freak”. Sin embargo, ha sabido meter en una coctelera un montón de influencias, a priori, incasables como el Baileys con cola. Indietrónica, pop sesentero, R&B, wonky, funk, psicodelia y un montón de destellos al subconsciente para gente que se ha criado cara a la tele a finales de los ochenta. Posiblemente sea en los destellos en el subconsciente, en esas descargas eléctricas al neurotransmisor que te conecta con el verano del 97, donde resida el éxito de la música de Toro Y Moi. La puta melancolía, que es como dopamina pura y nos engancha a todos que no veas. La cuestión es que nada en este disco suena ciertamente nuevo, pero todo conduce a un lugar perdido en tu adolescencia en el que se está de coña y es verano y hace sol y todos somos jóvenes y guapos y no voy a renunciar a ese lugar porque Bundick haya escuchado mucho Animal Collective, J Dilla y Daft Punk.Con “Blessa” empieza el disco y con “Blessa”, supongo, mucha gente empezó a conocer a Toro Y Moi. No es la voz ni la manera de cantar, no hay estribillos ni melodías claras, nada que te “atrape”; pero esa cadencia, esas bajadas de ganancia, el tempo, los falsetes, hacen que relajes la consciencia y, cuando menos te lo esperas, estás en la piscina besándote con aquel chico. “Minors” es la escena final de peli de adolescentes con hombreras, el baile de fin de curso con su rey y su reina, su ramillete y su ponche rojo que se sirve con cacillo (¿qué coño lleva el ponche?). Has empezado un viaje en Happy BH hacia un montón de domingos escuchando Supersonido en M80. Hasta que no llegamos al último tramo del disco, el viaje no para; las trabajadas transiciones entre canciones, coladas con sutileza de carterista, facilitan que un disco ya de por sí corto (Carpark ya anunciado que “Causers Of This” tiene segunda parte y que verá la luz en agosto), lo sea todavía más al oído humano. Sólo te rescata de tu onírico viaje al pasado apreciar cómo las influencias, en ocasiones, pueden con el concepto. Es el caso de “Lissoms” –un refrito de french touch y lounge con olor a Brummel–, que es la canción más cercana al universo Les Sins (y Les Sins es Chaz Bundick haciendo música de baile). También es el caso de “Freak Love”. Yo no veo a Panda Bear, ni a Animal Collective, ni a Sonic Youth. Yo veo CFCF, J Dilla en vena y mucho wonky de horneada nueva.Me he propuesto viajar la semana que viene a Valencia para ver a Toro Y Moi en directo (aunque todavía no sé con certeza si estará en el Luis Vives; ahora me entero de que se ha cancelado, por desgracia). Para convencer a los colegas de que deben venir conmigo les pongo “Talamak”; la reacción suele ser “qué asco, modernos… ¡hostia, qué guapo!”. Es en “Talamak” donde Bundick ha conseguido ser efectivo en el amplio sentido de la palabra gracias, en gran medida, a una letra facilona y tremendamente evocadora para el gran público. “You Hid” es una continuación de “Talamak” pero sin euforia y más sosa. “Low Shoulders” es tan ingenua que da rabia pero acaba por hacerte bailar chascando los dedos. Un calentamiento para el final del disco: “Causers Of This”. Que tenga ese título un tema –y el disco, por extensión– cuyas influencias son tan evidentes (empieza siendo Bobby Brown ciego de ácido y acaba siendo un loop infinito de Daft Punk) debería estar dando que hablar ya en la blogosfera. Ni rastro del confeti y la serpentina, ni rastro del indie, ni de la soleada Baja California. Quizás sea una especie de criptograma. Una llamada a la esfera pública 2.0 para sacudirse de encima el demonio de las etiquetas. O quizás sólo lo vea yo. Mónica Franco

*Escucha el disco completo aquí

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar