Cats & Dogs Cats & Dogs

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Evidence EvidenceCats & Dogs

8.3 / 10

Evidence  Cats & Dogs RHYMESAYERS

Liberado ya de su contrato con Capitol y fichado por Rhymesayers, uno de los sellos indies más exitosos de la última década gracias al empuje mediático y popular de Atmosphere, Evidence aterriza con este exultante “Cats & Dogs” que viene dispuesto a cubrir con letras de oro un hueco preocupante en la escena hip hop actual. Entre el underground hipsterizado que representan Tyler y su troupe y el mainstream de batín al que dan vida ‘Ye y sus secuaces se detecta un alarmante vacío, un territorio despoblado de discos importantes, un espacio virtual que pertenecería a esos artistas que no son multiventas ni tampoco nuevos gatos desconocidos o debutantes hambrientos y que llevan la antorcha del hip hop ortodoxo, fiel al sonido y la idiosincrasia de la golden era pero con perspectiva y ambición de presente.

“The Weatherman”, el debut en solitario del MC y productor de Dilated Peoples –no cuento sus lanzamientos instrumentales–, disco infravalorado guiado por las rimas atormentadas y crepusculares de un artista deprimido y por los beats inspirados de un elenco de productores comprometidos con la causa, ya dejó claro que Evidence tiene ganas de mejorar su lírica y, a su vez, de ir reformulando su sonido sin perder en ningún momento las propiedades de su militancia boom bap. Era aquél un álbum que se amparaba en un concepto climatológico para exponer su estado emocional y en el que The Alchemist, Sid Roams o Jake One profundizaban en un discurso que abrazaba el hip hop ortodoxo desde mecanismos expresivos heterodoxos: sintetizadores, juegos melódicos, tempo pausado o incluso beats electrónicos.

En ese sentido, “Cats & Dogs” fotocopia la idea y el planteamiento de su predecesor, pero lo mejora todo con claridad y en todos los aspectos posibles. Evidence insiste en la idea de lluvias torrenciales, pronósticos meteorológicos turbulentos y complicaciones climatológicas para desarrollar ahora una radiografía de la industria discográfica y de su propia posición en el universo hip hop. Mirada escéptica, actitud de trabajador incansable y desglamourización de la escena marcan la línea argumental de un disco que, sobre todo, nos muestra a un letrista más seguro de sí mismo, especialmente inspirado en su faceta de contador de historias y menos tímido a la hora de probar piruetas léxicas más arriesgadas. En este disco ya nos deja frases memorables y demuestra tener esa madera de MC con talento que en sus primeros pasos con Dilated Peoples muchos le negaban. Uno tiene la sensación de que “Cats & Dogs” es más disco que su antecesor, está más cohesionado y su fuerza está más repartida a lo largo y ancho de todo el recorrido.

Pero este paso adelante, este crecimiento no solo se manifiesta en el recorrido lírico, sino también, y muy especialmente, en el sonoro. Aunque cuenta con prácticamente la misma columna vertebral de productores que en “The Weatherman”, The Alchemist y Sid Roams, sus más estrechos colaboradores, el californiano también cede dos slots de su tracklist a DJ Premier –no es casualidad que “You” y “The Epilogue” figuren entre los cinco mejores momentos de todo el listado– y se la juega con firmas poco conocidas aún en el circuito en que se mueve nuestro protagonista: Rahki o Twiz The Beat Pro. La suma de todos ellos da como resultado un álbum intenso, explosivo y claustrofóbico, capaz de rememorar el boom bap de perfil más clásico –“You” es una bomba de relojería– como de perfilar una estética más oscura, lenta y anticlimática – “To Be Continued…” y “Falling Down” forman una dupla apasionante, con bajos y beats martilleantes y sintetizadores abrasivos. Mención aparte para un The Alchemist especialmente inspirado y furibundo en la selección de beats que tenía reservada para su amigo, con esa “The Red Carpet” que apesta desde aquí a canción del mes.

“Cats & Dogs” es la actualización soñada de todo manual boom bap. La ortodoxia de los 90 pasada por un anonadante y brillante filtro de frescura, impetuosidad y musicalidad. Clásico, que no nostálgico o retro; contemporáneo, que no sintético o coyuntural: bienvenidos a una de las grabaciones más rotundas que servidor ha escuchado esta temporada. El álbum que muchos necesitábamos para sentir que a los amantes de la ortodoxia no nos estaban comiendo la tostada los hipsters ni los grandes iconos pop. Aún es pronto para pronunciarse con rotundidad, quedan tres meses de estresante actividad por delante, pero una cosa parece clara: el mejor disco de hip hop de 2011 se lo disputan, mano a mano, sin tregua, a cara de perro, Evidence y Saigon. Duelo de colosos.

David Broc

“Cats & Dogs sampler”

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