Careless World: Rise Of The Last King Careless World: Rise Of The Last King

Álbumes

Tyga TygaCareless World: Rise Of The Last King

5.9 / 10

Cuando tienes como compañeros de sello a Lil Wayne, Nicki Minaj y Drake parece realmente complicado encontrar hueco entre sus alargadas y omnipresentes sombras. El rapper de Compton Tyga ha tenido la fortuna de contar con el apadrinamiento de Weezy, catapulta inmediata para cualquier artista con esperanzas de proyección comercial, desde el momento en que empezó a darse a conocer y justo después de publicar su más que olvidable debut, pero se hace difícil valorar hasta qué punto el hecho de ejercer de cuarto de a bordo en el emporio Young Money puede convertirse más en un obstáculo que en un bendición. El peso de las comparaciones y la sensación de que siempre será el segundo plato dentro del organigrama del sello pueden limitar la proyección de un álbum que, todo hay que decirlo, responde con coherencia –aunque con notorios baches de intensidad e inspiración– a lo que se esperaba de él.

“Careless World: Rise Of The Last King” es la esforzada puesta de largo para Cash Money de un MC líricamente parco en talento que demuestra más inteligencia artística de la que se podía presumir para un lanzamiento multinacional de su envergadura. Consciente de su falta de brillo y punch con el boli, Tyga decide entregar todo el protagonismo del disco a una producción premium que se ajusta con sorprendente criterio a las necesidades y exigencias del californiano. Gran parte de los beats corren a cargo de Jess Jackson y cumplen con su cometido: darle variedad, presencia melódica y enjundia sonora al recorrido y que este no acabe enfangado más de la cuenta en el lodo del tedio y la monotonía. No lo logra del todo, pues la parte final del disco se te acaba haciendo excesivamente larga y redundante –le sobran quince minutos sin problemas– y el contraste entre los hits y el material de relleno es demasiado explícito, deja al descubierto sus carencias con poco disimulo. Tampoco le benefician esos momentos en que le puede el hambre de singles y se le va la mano en sus jugueteos con el pop-rap: a “Far Away”, “Celebration” o “For The Fame” les sobra glucosa, autotune y estribillos de radiofórmula.

Pero cuando Tyga sale airoso de su empresa lírica y resuelve con suficiencia sus problemas, cuando moldea su flow en consonancia a lo que pide la canción y cuando le secunda una producción redonda, entonces el resultado se asemeja y se acerca al ideal del rap mainstream circa 2012 que debería promover Young Money. Es el caso de “Lil Homie”, con producción y falsete de Pharrell Williams, un rompecuellos de largo alcance; de “Muthafucka Up”, con una Nicki Minaj que vuelve a ejercer de inmejorable show stealer; de “Faded”, con su jefe y padrino y un beat extraño y contagioso; o de “Rack City”, con otra notable producción a la contra que prescinde de trucos o herramientas pop para darle aires experimentales a un discurso eminentemente comercial. Desigual y bipolar, inspirado y forzado a partes iguales, “Careless World: Rise Of The Last King” no sirve para coronar a Tyga como nuevo rey de nada en el mapa hip hop, pero deja claro que Lil Wayne sabe elegir bien a los escuderos que defiendan su causa desde la retaguardia.

Careless World

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