Breakup Song Breakup Song

Álbumes

Deerhoof DeerhoofBreakup Song

7.7 / 10

La propuesta musical de Deerhoof siempre ha sido un poco mercenaria: ni estribillos, ni canciones pegadizas ni melodías a las que aferrarse. Sin embargo, sus canciones funcionan, tienen una legión de fieles seguidores, han alcanzado el estatus de grupo de culto y en directo ofrecen una de las propuestas más interesantes del panorama actual. A día de hoy su pop tangencial y deconstruido no sólo ha dejado de ser una rara avis, sino que tiene discípulos más o menos aventajados en grupos como Micachu and the Shapes. Sin embargo, el estilo de Deerhoof sigue siendo único y reconocible, ya sea por la particular voz de Satomi Matsuzaki o por ese pop imaginativo y psicodélico que tan bien se les da.

“Breakup song” sigue la línea de la discografía de Deerhoof hasta la fecha: canciones breves pero de alto voltaje. Basta con echar un vistazo a la duración del álbum, que en poco más de media hora se ventila nada menos que once temas. Tampoco faltan ese sonido burbujeante ni las melodías anárquicas que caracterizan al grupo, pero en este caso, además, hay importantes pero sutiles novedades estilísticas: guiños al heavy, al mambo y a la electrónica son algunas de las sorpresas que se han reservado Deerhoof para este disco. Y es que cuando uno se ha acostumbrado a sus excentricidades, aparentemente lo único que podría sorprender sería que se marcaran un disco convencional, pero hete aquí que dan una vuelta de tuerca más a su música y se sacan un as de la manga: ¿qué pasa si cogen otros géneros y los incluyen en su particular batidora? Pues el resultado puede que a priori sea más inasible y etéreo, pero a medida que se va escuchando es fácil familiarizarse con este nuevo cóctel que proponen hasta que termina por parecer lo más normal del mundo ese mambo experimental que es “ The Trouble With Candyhands” para seguir a continuación con un “ We Do Parties” que bien podría haber aparecido en “Reveille” o “Milkman”. Luego hay guiños al hair metal más ochentero en “ To Fly Or Not To Fly” o incluso a la música tradicional asiática en “ Mothball The Fleet”, donde se escucha nada menos que un koto.

Hay más sorpresas en este “Breakup songs”: sí, es un disco que gira en torno a las rupturas. Lo primero que podemos escuchar es la voz de Satomi repetiendo hasta la extenuación “when you say it's all over”, pero aquí no hay espacio para la pena, las canciones tristes ni nada que se parezca a lo que se espera de un disco de “desamor”: parece que en vez de centrarse en el duelo, Greg Saunier y compañía hubieran optado por retratar ese breve pero intenso momento de “soy libre y estoy mejor que nunca” que sigue al final de toda relación, ese instante en que se decide salir con los amigos como si no hubiera mañana. Algo de ese espíritu es el que sobrevuela la media hora que dura “Breakup Songs”. Hasta cerrar el disco con una canción titulada “ Fête d'Adieu” parece que no sea una elección casual y de paso les sirve para demostrar que puestos a hacer pop “convencionalito”, pueden competir con nombres mucho más conocidos.

Pero que no cunda el pánico entre sus fans acérrimos: Deerhoof siguen entendiendo sus canciones de forma totalmente anárquica y libertaria, como una fiesta en la que no hay etiqueta ni dress code ni zona VIP ni lista de puerta, pero en la que sobre todo, no hay más regla que la de pasarlo bien.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar