Breaking The Frame Breaking The Frame

Álbumes

Surgeon SurgeonBreaking The Frame

8.6 / 10

Surgeon  Breaking The Frame DYNAMIC TENSION

Surgeon siempre fue mucho de desaparecer sin avisar, de esconderse de la luz solar y no dejar rastro: a lo largo de estos últimos diez años su discografía deja lagunas en muchos momentos, como si Anthony Child hubiera decidido abandonar el oficio, dedicarse a otra cosa y ni siquiera tomarse la molestia de avisar. Eso sí, sus despedidas a la francesa, sobre todo a partir de 2000, tarde o temprano se resolvían con una nueva entrada en cuadro y material fresco para admirarse ante su talento extraordinario en el techno que revuelve neuronas y estómagos. El hiato más prolongado en sus espantás es de unos dos años, entre 2005 y 2007. Puede parecer corto, pero entre el comienzo del siglo y esa fecha Child estuvo centrado en British Murder Boys, ese insano proyecto de masoquismo techno con latigazos digitales compartido junto a su compañero de fatigas Regis, y durante ese tramo apenas existió su otro alter ego, salvando ocasionales fechas como DJ en festivales. Ni rastro de discos propios y de incisiones hirientes hasta que, sin avisar, le sirvió a Warp uno de los discos de sesión más explosivos que se recuerdan, “This Is For You Shits”. Era la época también en la que aparecieron su remix para Monolake y las dos partes de “Whose Bad Hands Are These”, sus 12”s de regreso. Aquel Surgeon había sufrido una transformación, todavía a mejor.

Cuatro años han pasado hasta que el leñero de Birmingham ha puesto un nuevo álbum en circulación, y ahora ya sí por fin retornan las aguas a su cauce. Nada nos hace descartar que Surgeon vuelva a tomar la puerta de atrás y desaparecer, pero la ansiedad ha quedado calmada: la justicia poética obligaba a que hubiera un nuevo título digno de colocar al lado de su solemne trilogía de los 90 para Tresor, “Basictonavocabulary” (1997), “Balance” (1998) y “Force + Form” (1999). Surgeon, lo saben sus fans de antuvio, es sinónimo de techno viscoso, estomagante, un mal viaje que suele acabar con las tripas hechas un ecce homo. El Surgeon de ahora se ha domesticado, ya no es tan fiero después de renovar su amor por la IDM turbulenta y descubrir el dubstep, pero la intensidad sigue vigente. Como la energía no se destruye, sino que se transforma –lo dicen las leyes que rigen el universo–, el antiguo hard techno ruidoso y aplastante se ha destilado en una reformulación de su lenguaje por la vía de su otra gran pasión sonora, la música industrial. “Breaking The Frame” lo que presenta oficialmente, y a lo grande, es la entrada de Surgeon en su definitiva etapa de madurez.

Los flirteos con lo experimental –atonalidades, texturas cortantes, breves fases ambient con capas de hielo por encima–, y que ya se transparentaban en momentos de “Force + Form”, son la verdadera novedad de este álbum. De admirador de James Ruskin, Ben Long y Underground Resistance (opresivo y frío), Surgeon han cristalizado al 100% como respuesta a la última etapa de Monolake (líquido y turbio). Allí donde se avistan los rasgos de un techno recio – “Transparent Radiation”, pongamos por caso–, también se identifica un discurso fluvial –como ríos de mercurio o fuego, ríos infernales– y juegos de ritmo y melodía propios de la mejor época del techno inglés (en este corte en concreto, escuchar para creer, hay una melodía que recuerda a Orbital). “The Power Of Doubt” y “Those Who Do Not”, sendos cortes de club ideales para medianoches en Berghain, tampoco se quedan en el cliché del techno oscuro: hay rendijas por las que el aire circula, aunque sea un aire frío. Y es en el resto del trayecto del LP –servido en impecable doble vinilo; también hay versión CD– donde aparece el Surgeon que marca distancias con su alter ego DJ y se adentra en la espesura de la electrónica incómoda. Lo mejor es que lo consigue sin resultar pretencioso. Para él, sonar como el afilado de una espada mellada o un diente que secciona una carótida es tan natural como en el búho depredar de noche.

“Not-Two” es un cierre admirable: cuatro minutos de texturas cargadísimas de contaminación que van del caos a lo paradisiaco, del confort a la tensión: cierra el disco en falso, creando incertidumbre sobre el próximo paso de Surgeon. Pero el propio disco, en su conjunto, ya lo ha venido anticipando: al clínico Anthony Child le preocupa la música electroacústica ( “Dark Matter”, que es la intro de todo el viaje, también localizable en “We Are All Already Here”), la renovación de las fuentes del sonido Basic Channel a partir de esquemas rhythm’n’noise propios de Esplendor Geométrico ( “Radiance”), la citación del techno minimalista de la escuela Pan Sonic vía LaMonte Young ( “Remover Of Darkness”) y su eterna obsesión por Coil, los más místicos de toda la historia de la música industrial (el mantra esotérico de “Presence”). O dicho en otras palabras: Surgeon está en esa fase dulce en la que es capaz de condensar en el mismo track lo más elevado de la electrónica de laboratorio con lo más monstruoso del techno para raves tipo Sandwell District. A partir de ahora, se le perdona todo.

Javier Blánquez

Surgeon - Breaking The Frame

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