Breakfast Breakfast

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Chiddy Bang Chiddy BangBreakfast

6.7 / 10

El debut largo de Chiddy Bang, después de una celebrada mixtape y un EP, The Preview –éste más discutido–, aterriza con la difícil misión de renunciar a aquello que, precisamente, había convertido a este dueto de Filadelfia en una sensación del momento hace un par de años: un sonido basado en samples meridianos y explícitos de grupos y artistas de la esfera indie-rock, de MGMT a Passion Pit, pasando por Sufjan Stevens, y desarrollado en un contexto musical a medio camino entre el hispter rap y el rap post- Kanye West. Como punto de partida sonaba fresco y sorprendente, pero era una fórmula condenada a la autoinmolación, no solo por temas legales –licenciar muestras cuesta un dineral–, sino también por aspectos creativos: la primera vez tiene gracia, la segunda ya despierta alguna que otra reticencia y a la tercera ya te han montado un consejo de guerra. El reto, pues, tenía mucha miga: dejar de lado esa singularidad que te había dado notoriedad y casi partir de cero en la compleja empresa del primer álbum. Casi nada.

La mejor noticia de “Breakfast” es que Chiddy Bang han sabido cómo conservar esa chispa de sus recientes inicios a partir de una propuesta nueva en la que ya no se samplea a granel los últimos hits del circuito indie y en la que se percibe un esfuerzo de búsqueda –y chapa y pintura– para revitalizar su proceso. Ahora samplean a Icona Pop y mejoran con creces el original en “Mind Your Manners”, exultante hit condenado a acompañarnos este verano; o se dejan acompañar secretamente por Ellie Goulding, a la que ya remixearon su Under The Sheets, en “Out 2 Space”, o por Train en “Baby Roulette” (ésta algo más insulsa). Pero la fórmula no siempre funciona con los mismos resultados, y es en la segunda parte del disco cuando el grupo acusa especialmente sus problemas de reiteración y pérdida progresiva de lucidez. A partir de “Whatever We Want” la banda suena muy repetitiva, un par de revoluciones por debajo del inicio, como si al dueto se le hubiera acabado la gasolina y la inspiración pop de los primeros minutos y se hubiera dedicado a finiquitar la historia casi por inercia.

Y es que si todo “Breakfast” mantuviera la línea de las primeras cinco canciones, otro gallo cantaría. Es aquí donde la pareja saca lo mejor de sí y donde deja claro que es posible un futuro sin explotar recursos ya usados y publicitados. “Ray Charles”, el tema titular, y “Mind Your Manners” son tres singles impresionantes que ya forman parte de lo mejor que han grabado hasta la fecha, pero sobre todo son ejemplos muy ilustrativos sobre qué pretenden Chiddy Bang en sus canciones: la explicitación de un hip hop moderno, global y normalizado en su fusión con sensibilidades pop-rock que intenta sobrevivir más allá de la coyuntura. Quizás para las nuevas generaciones, que ya han nacido con la idea muy asentada de un hip hop abierto a otros campos estilísticos, estéticos y sociales, su apuesta no tiene nada de rompedor o atrevido, pero para los que ya tenemos una edad su discurso tiene mucho de aventura exótica y fascinante que nos divierte. Un divertimento imperfecto e irregular, y aún muy impreciso, pero imbatible cuando consigue dar con la tecla correcta.

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