Body Language Vol. 8 Body Language Vol. 8

Álbumes

Modeselektor ModeselektorBody Language Vol. 8

8.1 / 10

Modeselektor  Body Language Vol. 8 GET PHYSICAL / POPSTOCK!

Ahhhhh, Modeselektor. Cual perro de Pavlov, servidor saliva cosa mala cada vez que alguien escupe el vocablo. Modeselektor es un interruptor que me lleva a liberar endorfinas a puñados, el chupete que calla al bebé llorica, el bocata de Nutella de las siete de la tarde… Resulta imposible hallar la más mínima muesca en la entalladura de madera noble del dúo de Berlín. Lo suyo ( “Happy Birthday” sigue en mi iPod dos años después) es artesanía electrónica en estado virginal, sin mácula, sin interferencias: un mundo cerrado en sí mismo que, incluso cuando es profanado por otros de manera algo gáyer –me refiero a su reciente colaboración con Apparat bajo el alias Moderat (perdón por la rima)–, resulta igualmente infeccioso. No podía imaginar mejor terapia para superar este maldito herpes que me ha dejado fuera de juego unos cuantos días y ha convertido mi ganglio izquierdo en una bola de hockey-patines: aquí estoy, acurrucado en mi sofá, sometido a los latigazos de una medicación para gorilas, viendo Sálvame con el volumen bajado y con este contagioso mix sonando a todo trapo en mi laptop. El veredicto es muy claro: incluso como DJs, Gernot Bronsert y Sebastian Szary, son mucho más efectivos que un cóctel de Zovirax y Famvir 750 mg.

Los descreídos que dudan de la capacidad de los berlineses como selektors (chiste fácil, lo sé) deberían escuchar este artefacto a modo de tortura, como si esto fuera “La Naranja Mecánica”. Lo que el dúo ha hecho para el octavo episodio de la serie “Body Language” de Get Physical es una demostración de pinching de las que te reconcilian con las sesiones enlatadas, un género que a un servidor nunca le ha hecho excesivo tilín. Esto es como el “Boogybytes” que entregaron para Bpitch Control, pero aún mejor (que ya es decir). Aquí encontramos lo que todo mix en conserva debería tener: mezclas pensadas, selección perfecta, sorpresas (que no boutades) y un eclecticismo lógico y coherente. Lo que más me gusta de todo este caldo electrónico es que Modeselektor han trasladado su particular universo de dubstep, aquacrunk, IDM, rap electrónico y techno robótico al songlist, construyendo sus propios mundos con material ajeno, dando puntadas a su tapete, pero poniendo el hilo de otros en la aguja del plato. El resultado es que suena a Modeselektor, pero sin ser Modeselektor; suena rabiosamente a ellos, con música de otros. Y uno se vuelve loco.

El viaje no tiene desperdicio. El dubstep y destilados afines del subsuelo británico impregnan con su aroma porrero el set, pero lo mejor es que cuando los alemanes acuden a Benga y Peverelist, ambos concatenados, apuestan siempre por el lado más Detroit de las producciones de ambos, no por el más rave. Las obviedades, como las bicicletas, son para el verano. Lo que hacen estos chicos es pasearse por una cuerda floja de techno, IDM, street bass, grime, aquacrunk, breakbeat, dubstep, techno, hip hop e incluso pop electrónico sin apelar a la vergüenza ajena, como les pasa a muchos abanderados del no-label, sin buscar otra voz más que la propia, pero siempre llevando la música un paso más allá de lo evidente. La sesión, bien acabada, sin fisuras, trepidante en su maleable sustancia musical, termina siendo un bocado más devorable que las nalgas de Megan Fox. En un terreno bailable, pero no tanto, Modeselektor son capaces de meter en la misma bolsa del súper a Major Lazer, Robert Hood, Joker & Rustie, Felix da Housecat, Animal Collective, Boys Noize y la señora madre que los parió a todos. Y nada está fuera de sitio. Las mezclas fluyen. Uno tiene la sensación de estar escuchando una lección, una master-class, un discurso trabajado incluso en sus costuras más ocultas… Como diría Pep Guardiola: somos uno.

De todos modos, los que busquen la escarpia Selektor tendrán su dosis: el poso aqua-electro-hip-hop futurista está ahí. Para los momentos más rabiosamente midtempo tenemos a Rustie (cada vez que escucho “Zig-Zag” mis cervicales arden) y su hip hop instrumental crunkizado; a Timbaland con la sutil “Lick Shots” (magnífica instrumental para Missy Elliott); al travelo del rap Busta Rhymes soltando salivazos a velocidad terminal en un “Gimme Some More” que en manos de los berlineses parece fabricado en la estación MIR; a Si Begg y Juice Aleem con la instrumental de “Rock My Hologram” (¿dusbtep en el vacío del espacio?); a Starkey camulfado bajo la piel de su alias Moves!!! y su bassline-reggaetón marciano; a Moderat, cerrando el trayecto con un apasionante “New Error” que es puro in crescendo p’adentro y que le deja a uno exhausto, sudoroso y preparado para extender la mano hasta la mesilla de noche, coger el paquete de Lucky y saborear el cigarrillo que merece todo buen polvo. Sé que muchos me crucificarán por lo que voy a decir, pero me importa un rábano: esto es mejor que el sexo.

Óscar Broc

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar