Bleed Bleed Bleed Bleed Bleed Bleed

Álbumes

Thieves Like Us Thieves Like UsBleed Bleed Bleed

6 / 10

Llegados a este punto del siglo, poca gente esperaba ya un nuevo disco de Thieves Like Us. La circunstancia es bastante triste, y más cuando la banda ya había conseguido llegar a su cuarto álbum. Se podría decir que el olvido del público se lo han ido ganando poco a poco, a medida que la inspiración les iba abandonando y sus recursos, antaño relucientes –aunque inspirados en ese pop electrónico elegante y adulto de los años 80s– iban perdiendo su brillo y haciéndose más tediosos, con menos substancia. El combo sueco-estadounidense nunca ha sido un grupo de álbumes notables, pero siempre han tenido algún buen single del que disfrutar en el club o en la barra de la coctelería, como aquel gozoso “Drugs In My Body” incluido en su debut “Play Music” (Sea You, 2008), que se ganó los tímidos aplausos de aquella factoría de hypes nu-raveros que conocemos como Kitsuné. Desde entonces, más que una banda de culto Thieves Like Us han sido como Sísifo cargando con la roca por las laderas del pop sintético –con coartada new wave de plástico–, un intento desesperado por llegar a un destino que, sencillamente, no estaba a su alcance. Mala suerte. Su voz cantante, Andy Grier, es algo así como la versión adormilada de Jamie Stewart de Xiu Xiu, un líder que despierta más poco amor y que no está por la labor de dejarse querer por los toxicómanos que siguen rindiendo pleitesía al italodisco a cámara lenta y el synth-pop de carácter lo-fi.

Tras la incorporación de tres nuevas caras, (Martine Duverglas, Anna De Marco y Dani Imhoff), pensábamos que la banda iba a variar sus señas de identidad y limarían los errores perpetrados en el pasado con este nuevo disco grabado a caballo entre sus casas de Berlín y París. Pero al final nos hemos topado con más de lo mismo: un pop formulaico de baja fidelidad que, más allá de ese breve rayo de luz titulado “Maria Marie”, se estanca en lo que ya fue. Oyendo una pieza como “Fatima” se entiende a la perfección por qué acaban de ser fichados por un sello de tanto pedigrí indie como Captured Tracks, pero teniendo en cuenta el gran número de interesantísimos artistas que forman parte de la escudería de Brooklyn, a Thieves Like Us este privilegio les ha llegado en el momento más inoportuno de su carrera. Quizá el prestigio de Captured Tracks les ayude a remontar el vuelo y descubrir un nuevo filón de fans, pero tendría que ser al revés: debería ser “Bleed Bleed Bleed” quien añadiera prestigio a la casa que ahora acoge a Thieves Like Us, y no al revés. Veremos si a la quinta se invierten las tornas, aunque a la banda parecen estar agotándosele las oportunidades.

¿Te ha gustado este contenido?...

También te gustará

Horror Podcast

Reportajes

El placer incomparable de morir de miedo: una mirada al nuevo terror que habita en internet

Porque el hombre, en realidad, no sabría vivir sin miedos.

leer más
Jean Jullien

Historias

El futuro de las energías limpias podría estar en la masturbación

"El poder está en tu mano"

leer más
hitler boda

Actualidad

¿Qué estaría pensando Hitler en su noche de bodas?

Las situaciones cotidianas despojan de magnetismo al líder nazi

leer más
socrates

Actualidad

Política, fútbol y rock and roll: el equipo que ayudó a derrocar una dictadura

Los jugadores pasaron a ser ciudadanos al democratizar su trabajo. Otro fútbol era posible

leer más
deep web

Historias

Así entré en los rincones más sórdidos de la red en pantuflas y pijama

"Quiero los secretos del Pentágono y los quiero ya", de Lucía Lijtmaer, son 40 páginas desde la primera línea del campo de batalla: nuestros ...

leer más
Blake Little - Preservation

Historias

Nunca has visto cuerpos más dulces y viscosos que estos

La miel como discurso democratizador de los cuerpos.

leer más
London Is Changing

Actualidad

“Yo me piro de aquí”: los exiliados de la ciudad tienen algo que decirte

La campaña 'London is changing' cambia la publicidad por reflexiones de quienes están hartos de la ciudad

leer más
top zachas

Actualidad

Manual para resucitar al niño que una vez fuiste

Ernest Zacharevic juega a convertir el entorno urbano en un patio lleno de niños.

leer más

cerrar
cerrar