Black Earth Black Earth

Álbumes

Implodes ImplodesBlack Earth

7.5 / 10

Implodes  Black Earth KRANKY

Uno de los encantos de “Black Earth”, primer disco que la banda de Chicago Implodes graba para el sello Kranky, es su misteriosa y seductora indefinición: ¿estamos ante un álbum de ambient? ¿es noise-rock? ¿post-rock de nuevo cuño? ¿drones con esqueleto rítmico instrumental? ¿folk gótico? Uno se formula estas y otras preguntas a lo largo y ancho de una producción que, en realidad, y he aquí uno de sus puntos de atracción más imponentes, aglutina un poco de todas esas derivaciones estilísticas en un mismo discurso, variado, fresco y rutilante, como si a la formación le diera pánico o alergia, según se mire, el encorsetamiento y la estandarización de una sola propuesta clara y perceptible.

Fieles a cierta idiosincrasia reinante en Kranky, esto es, el gusto por el drone, las pulsaciones bajas y el aroma evanescente, Implodes articulan en este magnífico disco una revitalización de la bruma shoegazer, pero no por la vía del pop o el rock de filiación indie, sino por la vía del ambient oscuro y tenebroso. Esta idea determina que en muchos pasajes del disco el grupo incluso se desentienda de la sección rítmica ortodoxa, batería y bajo, para llevar a cabo inspecciones a pulmón abierto por esa idea de ambient gaseoso que tanto les interesa y motiva. Cuando aprietan un poco el acelerador y dinamizan sus canciones es cuando, por el contrario, afloran las influencias más “rock” de sus miembros, que no tienen reparos ni escrúpulos en dejar clara su devoción por Sonic Youth o My Bloody Valentine. En el equilibrio entre ambas maneras de entender su sonido está uno de los éxitos de su propuesta.

Pero todo esto siempre aparece personalizado en una fórmula cuyo principal objetivo, sean cuales sean sus medios y vías de llegada y expresión, es buscar cobijo y acomodo en la oscuridad más profunda. Al margen de su eclecticismo y su refinada diversidad, “Black Earth” tiene buena parte de su valía en la hipnosis casi “hauntológica” a la que nos someten sus canciones. Su apuesta rotunda y radical por el tenebrismo, las sombras, el escapismo y el reino de lo oculto cuaja, con muy buenas sensaciones, además, en la telaraña de ambient-folk-rock negro en la que nacen y se desarrollan sus composiciones.

Julio Pardo

“Screech Owl”

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar