Blacanova Blacanova

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Blacanova BlacanovaBlacanova

7.6 / 10

Blacanova Blacanova FOEHN

Película realizada con bajo presupuesto y actores principiantes, no reconocidos o en decadencia”: ésta es una definición de “Serie B” que nada tiene que ver con Blacanova, pero que viene a colación porque es el título de la canción que abre el debut homónimo de la banda sevillana. Debe ser una referencia dirigida más a ciertos rasgos estéticos de las b-movies que no a la coyuntura: aquí no hay bajo presupuesto ni recuperación de cantantes del destape, pero sí que es cierto que todas y cada una de las canciones de “Blacanova” (Foehn, 2010) se esfuerzan en lo fantasmagórico, en buscar la poesía en un catálogo de bestias deformes, en perfilar la orografía del mapa definitivo que ha de servir de guía para pasear por el recinto de la mítica Parada de los Monstruos de Tod Browning. De hecho, no es gratuito que en el digipack del álbum (con un diseño fascinante que corre a cargo del frontman de la banda, Armando Jiménez) se parafrasee una línea de “Freaks”: “Si ofendes a uno, ofendes a todos”. De nuevo, hay que darle la vuelta a la referencia y soslayar la literalidad: no es que Blacanova te vayan a partir las piernas si les ofendes, sino que más bien hay que entender que ésta es una banda numerosa (seis músicos y el perro Malaquías) que funciona como una familia. Pero no como una familia burguesa y disfuncional de cine francés, sino más bien como esas familias de perturbados de la América rural que acaban dejando tras de sí una ristra de asesinatos calculadísimos y espectaculares, toda una masacre que se intuye perpetrada con una lentitud casi artística.

Y si las citas de Blacanova no son inocentes, las mías tampoco. La descripción que flota al final del párrafo anterior no es un delirio cinematográfico cualquiera: es una descripción minuciosa de la forma en la que estos andaluces afrontan sus composiciones. Los temas de “Blacanova” son como asesinatos preñados de melancolía, homicidios estéticos que ganan en emoción cuando se les aplican cargas explosivas en forma de feedback de guitarra. Partiendo de la herencia shoegaze de bandas como Slowdive o Pale Saints, Blacanova intentan alejarse de la alargadísima sombra de My Bloody Valentine por la vía de la tristeza: como unos The Pains Of Being Pure At Heart que mandan a paseo el optimismo pop para hacer honor a su nombre y abrazar el dolor de corazón. También hay mucho emo y mucho core a la hora de abordar la herencia mira-zapatos, pero lo cierto es que la ecuación acaba funcionando con la solvencia y explosividad de un reactor nuclear.

El arrebatador nivel de la apertura (con la mencionada “Serie B” y “Debe Ser”) y del cierre (con la excepcional “Un Santo Oscuro”, “Desgracia” y “Tiempo Muerto”) ejerce tal fuerza sobre la parte central de “Blacanova” que, por momentos, el conjunto corre el peligro de acabar convirtiéndose en un sándwich con más pan que embutido. Las mencionadas canciones entran a la primera, pero los temas centrales necesitan algunas escuchas más para abrirse y exhibir, poco a poco, cada uno de sus pétalos. ¿Alguien piensa en un atrapamoscas? Eso mismo: tú pon la atención, que estas canciones centrales acabarán describiendo un movimiento rápido y certero para engullirte como a un insecto despistado. Al final, temas como “Fátima” o “Seis Pies” acaban revelándose como el negativo de los de apertura y cierre: un modo de alcanzar la misma intensidad a base de sombras y no saturando el ambiente de luz. Luz negra, pero luz al fin y al cabo. Tampoco es que, a estas alturas, Blacanova vayan a deslumbrar a nadie. En contra del factor sorpresa juegan no sólo otros ejemplos cercanos como Pumuky (de hecho, la conjunción de voces chico-chica de Blacanova recuerda poderosamente al “ Si Desaparezco” de Pumuky) o Klaus & Kinski (quienes, si alguna vez deciden colgar sus juegos de género y marcarse un disco shoegaze al completo, nos harán tocar el cielo), sino también el buen sabor de boca dejado por los tres anteriores EPs de la banda ( “Monja”, “Perro” y “Madre”). No es sorpresa lo que buscan Blacanova: su intención es escarbar su nombre en tus intestinos a base de canciones con un desarrollo sublime y letras de un nivel inusual en nuestro país. No nos pillan por sorpresa, pero a ellos tampoco debería sorprenderles que, para su segundo álbum, visto lo visto y escuchado lo escuchado, les obliguemos a abrir con un tema titulado “Clase A”.

Raül De Tena* Escucha en Spotify Compra aquí

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